Nueva York se prepara para una noche inédita en el deporte estadounidense. Donald Trump se convertirá en el primer presidente en ejercicio de Estados Unidos en asistir a un partido de las Finales de la NBA, una visita que llevó a las autoridades a desplegar un amplio operativo de seguridad alrededor del Madison Square Garden.

El mandatario asistirá al tercer encuentro de la serie entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, este lunes 8 de junio. La expectativa por el partido ya era elevada debido al histórico momento que atraviesa el equipo neoyorquino, pero la presencia presidencial agregó un componente adicional que transformó la logística del evento.

El Departamento de Policía de Nueva York y el Servicio Secreto establecieron un perímetro de seguridad de varias cuadras alrededor del estadio. Como consecuencia, los aficionados debieron adaptarse a controles de acceso mucho más estrictos de lo habitual. Las autoridades recomendaron llegar con al menos dos horas de anticipación y exigieron la presentación de entradas para acceder a las zonas de control.

Los asistentes también tuvieron que atravesar varios puntos de verificación y pasar por detectores de metales similares a los utilizados por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) en los aeropuertos estadounidenses. Además, se implementó una política de prohibición de bolsos para los poseedores de entradas.