La Policía Local de Blanes (Selva) ha detenido a un joven de 20 años por haber retenido ilegalmente a su ex pareja, haber amenazado con matarla, agredirla y haber conducido más de mil kilómetros hasta esta localidad gerundense de la Costa Brava sur sin haberse sacado nunca el permiso de conducir. La víctima, de 25 años, fue alojada en un lugar seguro y este lunes su familia viajaba hasta Blanes para llevarla de nuevo a su casa. Los Mossos han puesto esta mañana al detendio a disposición judicial del Juzgado de Instrucción de guardia de Blanes.Según ha avanzado Radio Girona y ha confirmado EL PAÍS, el secuestro se descubrió sobre las 22.30 horas de la noche del pasado domingo día 7. A esa hora el teléfono de emergencias 112 recibió una llamada que alertaba que un hombre estaba golpeando un vehículo con matrícula francesa en el que había una joven dentro en la calle Anselm Clavé. Las primeras en llegar al lugar fueron varias patrullas de la Policía Local de Blanes.Al verles llegar, el sospechoso, de nacionalidad francesa y origen marroquí, salió corriendo, pero los agentes le pudieron interceptar poco después. El hombre intentó despistar a los investigadores diciéndoles que eran pareja y que estaban alojados en un hotel de la localidad vecina de Lloret de Mar, del que incluso facilitó el número de habitación. Los agentes constataron la falsedad de lo que estaba explicando y le detuvieron al joven, a quien le consta domicilio en el noroeste de Francia, en la misma localidad que la víctima.La víctima explicó a los agentes que el hombre la había secuestrado, amenazado con matarla y agredido y que quería regresar con su familia. Gracias a las averiguaciones supieron que había una requisitoria Schengen, que constaba una denuncia de desaparición de la joven que había presentado su familia en Francia. La joven fue alojada en un lugar seguro, se contactó con su familia y este lunes estaban viajado para reencontrase con ella y llevársela de vuelta a casa.La Policía Local trasladó al detenido hasta a comisaría de los Mossos de Blanes, donde ha pasado la noche en los calabozos. Los mossos le han acusado de los delitos de detención ilegal, maltrato en el ámbito del hogar, lesiones, amenazas graves, coacciones y daños tras saber, por la joven, que la había retenido ilegalmente con amenazas y aunque habían sido pareja ya no lo eran, y que le había quitado el móvil para impedirle comunicarse con su familia. Los agentes también le acusan de un delito contra la seguridad del tráfico. , ya que condujo desde Francia sin haberse sacado nunca el permiso de conducir.