Andrea Serna se ha consolidado como uno de los rostros más reconocidos de Colombia, debido a su amplia trayectoria en los medios nacionales. Su trabajo le abrió grandes puertas, al convertirse en la presentadora de formatos como El Desafío, Protagonistas de Nuestra Tele, La Agencia y Factor X.Carlos Calero habló de la salud de su esposa y destapó detalle del proceso que viven: “Confiando en Dios”Pese a esta sólida carrera en el mundo del entretenimiento, muchos fanáticos se interesan por saber sobre su vida personal, teniendo en cuenta lo discreta y reservada que es. La presentadora suele compartir ciertos detalles, principalmente sobre viajes, su rol como madre y sus proyectos.Sin embargo, recientemente Andrea Serna dejó sin palabras a sus seguidores tras revelar que hace algunos años sufrió una grave enfermedad, que la obligó a someterse a procedimientos médicos y a mantener estrictos cuidados de salud.Según relató, hace 13 años se enfrentó a un duro diagnóstico de cáncer, luego de que un médico le hallara algo inusual en su cuello. Pese a que este asunto no tenía que ver con una molestia en esta zona, una resonancia sirvió como alerta.“Nunca había hablado de esto por aquí… tuve cáncer de tiroides. Sí, por eso justamente es que no tengo tiroides”, comentó, al explicar que evitaba mencionar la palabra cáncer para no darle poder energéticamente.“Me operaron y me quitaron la tiroides hace 10 años aproximadamente, pero me entero de la situación hace como 13 años, antes de quedar embarazada de mi hija”, agregó.Andrea Serna, presentadora del Desafío. Foto: Instagram @andreasernafotosLa presentadora relató que sufría dolores en el cuello y acudió al médico para revisar la situación. El ortopedista le indicó que se trataba de un problema de columna, pero durante los exámenes detectaron unos nódulos que debían ser evaluados.Luego de ir al especialista de cuello y cabeza, la presentadora mencionó que llevó un proceso lento de revisión, analizando que nada fuera a ser grave. Allí quedó embarazada de su hija y fue cuando recibió la noticia.“En el entretanto, en medio de todos los chequeos y toda la historia, quedé embarazada… Nace mi hija, retomo mis chequeos, ecografías periódicamente, hasta que un día me dice el doctor: ‘Hay algo en esta ecografía que no me cuadra, vamos con una biopsia’”, comentó. “En la primera que me hacen no es concluyente, porque decía: ‘Sospecha’. En la segunda ya se confirma neoplasia papilar. Les digo algo, yo soy tranquila… pero cuando abro el examen, ahí mismo en la clínica, y leo que está confirmado, o sea, cómo será que recuerdo el banquito en el que me senté. Me senté y dije: Dios, Dios, Dios, Dios, esto está pasando’”, agregó.Aunque se consideraba una persona muy tranquila, confesó que el temor la invadió por su hija, mientras esperaba la cirugía y el tratamiento para suplir la función que cumplía la tiroides. “En medio de lo que es recibir una noticia de esta magnitud, la información me ayudó”, dijo, agradeciendo al talento y conocimiento del médico.Tras varios años desde que le fue extirpada la tiroides, Andrea Serna continúa asistiendo a controles médicos, consultas especializadas y manteniendo hábitos de cuidado que considera fundamentales para preservar su salud.