La última gran fortaleza electoral del priísmo ha resistido otra batalla electoral más. El Instituto Electoral de Coahuila (IEC) ha recibido y contabilizado la totalidad de las actas (4.019). Con esto, se refuerza la victoria de la coalición integrada por el PRI y la Unidad Democrática de Coahuila (UDC) en la elección para renovar el Congreso del Estado, un resultado que se confirmará en los próximos días consolidando el dominio político del partido gobernante en la entidad y frena el avance de Morena en uno de los pocos territorios donde aún no ha conseguido desplazar a sus adversarios.Con el 100% de las actas capturadas por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la alianza PRI-UDC acumuló 684.515 votos, equivalentes al 55% de la votación, y aventajó en los 16 distritos de mayoría relativa que estuvieron en disputa. La coalición integrada por Morena y el Partido del Trabajo obtuvo 326.012 sufragios, el 26% del total, sin conseguir la victoria en ninguno de los distritos.La elección de este domingo es la única contienda estatal programada en México durante 2026 y fue observada como una prueba política tanto para el priísmo como para Morena. Para el primero, representaba la defensa de uno de los últimos bastiones históricos que conserva en el país; para el segundo, una oportunidad de extender la hegemonía territorial que ha construido desde la presidencia que encabeza Claudia Sheinbaum hasta los 23 de 32 Estados gobernados bajo la bandera guinda. La coalición gobernante en Coahuila no solo mantuvo su ventaja, sino que se encaminó a un carro completo en los distritos de mayoría relativa, una señal de fortaleza política en una entidad donde el PRI ha logrado conservar una estructura territorial y electoral que perdió en buena parte del país.La participación ciudadana alcanzó el 51% de la Lista Nominal, con 1.249 votos emitidos. La cifra supera ampliamente el 39% registrado en la elección de diputados locales de 2020 y representa uno de los niveles de movilización más altos en una elección intermedia reciente en el Estado.El presidente del Consejo Local del INE en Coahuila, Miguel Castillo Morales, informó que la jornada transcurrió en condiciones de normalidad. Las 4.275 casillas aprobadas fueron instaladas en su totalidad y los incidentes reportados fueron menores y aislados, sin afectar el desarrollo general de la votación.La elección también marcó un precedente tecnológico. Por primera vez, se puso en marcha una Mesa de Escrutinio y Cómputo Electrónica para procesar los votos emitidos por internet por ciudadanos registrados bajo esa modalidad. El ejercicio, coordinado por el Instituto Nacional Electoral, formó parte de las pruebas para ampliar los mecanismos de votación remota en futuros procesos electorales.Mientras en la sede estatal del PRI el ambiente era de celebración, Morena reaccionó denunciando irregularidades. Ariadna Montiel, dirigente nacional de la agrupación política, sostuvo que la contienda estuvo marcada por la intervención del aparato gubernamental y acusó la existencia de una “elección de Estado”, una narrativa que habían impulsado desde semanas antes de la jornada electoral.Sin embargo, la contundencia de los resultados ha complicado la construcción de ese argumento. La diferencia de casi 360.000 votos entre ambas coaliciones deja poco margen para cuestionar el sentido general de la votación y coloca el foco sobre los problemas internos que Morena arrastró durante la campaña.La derrota supone además un revés político para Andrés López Beltrán, secretario de Organización de Morena y responsable de la estrategia territorial del partido, quien había asumido la elección de Coahuila como una oportunidad para demostrar la capacidad operativa de la organización fuera de sus principales bastiones electorales. Sin embargo, Andy se replegó y con su salida de la dirigencia nacional terminó por descarrilar la operación que quedó a la deriva, refieren integrantes del oficialismo. Entre las voces morenistas que reconocieron el resultado estuvo Antonio Attolini, diputado local y candidato a la reelección, quien difundió un videomensaje en el que aceptó la derrota y llamó a respetar la decisión de las urnas. “Hay que saber perder con dignidad. Hoy toca aceptar que nuestro proyecto político no obtuvo el triunfo que buscábamos”, ha dicho en un mensaje. Para el Gobierno estatal y el PRI, el resultado valida una estrategia centrada en la seguridad pública. Durante la campaña, la coalición gobernante convirtió la estabilidad y los bajos índices de violencia de Coahuila en el eje principal de su discurso, contrastando la situación del Estado con la crisis de inseguridad que atraviesan otras regiones del país.La narrativa encontró eco en una entidad que durante los últimos años ha hecho de la seguridad uno de los principales elementos de identidad política. El mensaje terminó por convertirse en el factor diferenciador de una elección donde Morena no logró instalar un tema capaz de disputar la agenda pública.Los cómputos distritales comenzarán formalmente el miércoles 10 de junio y serán los encargados de otorgar validez legal a los resultados. También definirán la distribución final de las nueve diputaciones de representación proporcional que completarán la integración del Congreso local.