Este domingo por la noche, Lali Espósito brindó el segundo de sus dos shows en River, convirtiéndose en la segunda artista argentina en agotar el Monumental junto a María Becerra.Al igual que ocurrió en la primera función, la cantante deslumbró con un espectáculo completamente enérgico de 3 horas exactas, que contó con invitados de la talla de Kylie Minogue, Miranda!, Duki y Dillom, además de un homenaje al Indio Solari.Y, mientras que el sábado se tomó el tiempo de hablar de los femicidios de Agostina Díaz y Dulce Candia, pidiendo un minuto de silencio por las víctimas de violencia machista, el domingo se refirió a su cruce con Javier Milei.Cabe recordar que, a principios de 2024, Lali fue víctima de una serie de agravios de parte del presidente de la Nación, quien la apodó “Lali Depósito”, le dijo “parásito” y la acusó de “vivir de la plata del Estado”.Luego de las críticas que recibió el mandatario por atacar a una ciudadana desde su lugar de poder, la artista terminó defendiéndose con un extenso descargo publicado en sus redes sociales, lo que provocó que Milei volviera a arremeter contra Espósito en repetidas ocasiones.En ese sentido, casi al final del show, llegó el turno de que Lali cantara Fanático, el primer tema de su disco No vayas a atender cuando el demonio llama y que sirvió como respuesta al cruce con el presidente.Sin embargo, antes de la interpretación, la artista se detuvo a hablar con su público y agradecer su cariño, cuando mencionó lo ocurrido: “Yo siento que tenemos un código. Es como si no tuviera que explicarles quién soy. Los miro y puedo reconocer a un amigo, a alguien que conozco, que quiero, que sabe…”“Eso es invaluable y eso es lo que a muchos les molesta. Porque eso es la verdad… la verdad se sabe, la verdad se ve, la verdad se siente. Cuando algo es de plástico se siente, se nota. Así que les quiero agradecer por quererme como soy, por bancarme como soy”, agregó.Fue entonces cuando mencionó lo ocurrido: “Y no saben qué satisfacción es ver este River repleto después de haber pasado un tiempo donde se me aconsejaba cerrar la boca, no enfrentarme a Milei, al gobierno o a la gente que agredía”.“Con tal de continuar con su sesgo, necesitaban tener lo que llaman batalla cultural. Pero se equivocaron porque, miren, la gente no es boluda, la gente sabe”, cerró, mientras las cámaras enfocaban a las más de 80 mil personas presentes que gritaban eufóricamente por Lali.