Ilustración en acuarela de dos candidatos presidenciales saludando frente a un ánfora de la ONPE, rodeados por decenas de votantes indecisos con signos de interrogación. (Imagen Ilustrativa Infobae)La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) publica el conteo oficial de la segunda vuelta en tiempo real, pero llegar al 100% de actas contabilizadas no equivale, por sí solo, a tener un presidente oficialmente proclamado. El cierre formal del proceso requiere una cadena de revisiones, resoluciones y proclamaciones que involucra a los Jurados Electorales Especiales (JEE) y al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), y culmina con el juramento del mandatario electo, entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, el 28 de julio de 2026, fecha establecida por la Ley Orgánica de Elecciones.En términos simples: la ONPE cuenta y publica, los JEE revisan lo observado, y el JNE proclama.Resultados de la ONPE 2026.La ONPE difunde el avance del cómputo conforme procesa actas que llegan desde los locales de votación hacia sus centros de cómputo. En esa fase, hay dos estados clave:PUBLICIDADActas contabilizadas: ya pasaron los controles y sus resultados se sumaron al cómputo.Actas observadas (o con incidencias): presentan inconsistencias (por ejemplo, errores numéricos, falta de firmas, datos ilegibles) y no se incorporan al cómputo final hasta que se resuelvan en la vía electoral correspondiente.Esta distinción es la razón principal por la que el proceso puede extenderse incluso después de un “100%” de procesamiento operativo: las observaciones generan un tramo adicional.Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, candidatos presidenciales, aparecen con sus cédulas de sufragio frente a una urna de la ONPE. (Infobae / Fotocomposición)¿Qué ocurre cuando la ONPE llega al 100% (y por qué no es el final)?Cuando la ONPE alcanza el 100% de actas procesadas y contabilizadas (o, en la práctica, un porcentaje muy alto), suele ocurrir lo siguiente:1) Se estabiliza la tendencia del resultado, porque ya hay un volumen suficiente de actas incorporadas. 2) Queda pendiente el universo de actas observadas que todavía deben resolverse. 3) Se consolida un mapa claro de dónde se concentra la votación y dónde están los cuellos de botella administrativos.El punto clave es que el conteo de la ONPE no tiene el valor jurídico definitivo para declarar electo al presidente. Esa atribución es del JNE.PUBLICIDADFotografía que muestra un acta electoral durante el conteo de votos este domingo, en Lima (Perú). EFE/ Renato Pajuelo