La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investigará qué hay detrás de la operación que protagonizaron los imputados Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, y Gloria Carrasco, esposa del presidente de Quirón Prevención, por la que el primero pagó a la segunda medio millón de euros por una sociedad que carecía de valor. La jueza ordenó en julio a la UCO entrar en el caso después de escuchar la versión de los dos investigados, desconfiar de sus afirmaciones y ser advertida por el fiscal de que sus explicaciones ni siquiera concuerdan.

González Amador y Gloria Carrasco están imputados por un delito de corrupción en los negocios. La jueza sospecha que los 499.836 euros que pagó la pareja de Ayuso a la farmacéutica por Círculo de Belleza en 2020 son el pago encubierto que le hizo Alberto González Amador por la parte de la comisión que le correspondía a su marido, Fernando Camino, presidente de Quirón Prevención y también miembro del consejo de administración de una empresa gallega que compró el material sanitario.

A instancias del fiscal del caso, esa sospecha se amplía a que la compra de la empresa de Gloria Carrasco también fuera una contraprestación para que su marido, Fernando Camino, propiciase un considerable aumento de la facturación de Quirón Prevención a las empresas de Alberto González Amador. Según consta en la investigación de la Agencia Tributaria, la pareja de Ayuso multiplicó en 2021 por cuatro, hasta los 1.049.500 euros, la facturación que venía haciendo a Quirón hasta entonces. Ese año también es el del comienzo de la relación con la presidenta madrileña.