Cristina Cabrejas |

Madrid (EFE).- El histórico discurso del León XIV en el Congreso, el primero de un papa en la Cámara, ha comenzado con una importante referencia a la historia de España con su reflexión a la Escuela de Salamanca, y de manera particular a Francisco de Vitoria, desde donde hace 500 años surgió una reflexión sobre los límites morales del poder y la dignidad de todos los seres humanos.

«Contribuyó a formar una conciencia jurídica y moral capaz de recordar que la autoridad lleva siempre consigo una responsabilidad y que todo ser humano debe ser reconocido como sujeto de derechos y deberes. Ese anhelo sigue hablando también hoy: que la dignidad, la justicia y el bien común sean la medida de las relaciones sociales, tanto a nivel nacional como a nivel internacional», ha dicho el papa ante los parlamentarios españoles.

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, durante su intervención antes de dar la palabra al papa León XIV, que pronuncia este lunes en el hemiciclo del Congreso de los Diputados un esperado e histórico discurso durante su visita a España. EFE/Ballesteros POOL

Con la idea del dominico Francisco de Vitoria del ‘totus orbis’ – «una comunidad humana más amplia que cualquier poder particular, permitía afirmar la existencia de vínculos jurídicos y morales entre los pueblos»- el papa ha hilado el resto de su discurso dirigido a los legisladores y a la defensa de la dignidad humana en su concepción católica, desde el derecho a la vida desde su concebimiento a su fin, a los migrantes y más vulnerables.