León XIV ha dado un histórico discurso en el Congreso de los Diputados: era la primera vez en que un papa de Roma hablaba ante el Parlamento español. El pontífice se ha dirigido a los poderes del Estado en una sesión conjunta de las Cortes Generales. Ha dicho que cuando se dirige a la vida pública, "lo hace respetando la misión propia de las instituciones y la legítima responsabilidad de quienes han recibido el mandato de legislar".Tras su discurso, León XIV ha firmado en el Libro de Honor de la Cámara Baja y ha recibido dos regalos. El Congreso le ha entregado un facsímil del manuscrito Liber Horarum ('Libro de Horas'), y el Senado, un manuscrito del Beato de Liébana (códice de Fernando I y Doña Sancha).El 'Libro de Horas' que le regala el CongresoLa Biblioteca de la Cámara Baja atesora en su fondo antiguo más de 40.000 obras de patrimonio documental, publicadas entre el siglo XV y 1943. Para conservar los ejemplares de mayor antigüedad y valor, la biblioteca tiene caja fuerte. Allí, por ejemplo, descansa en perfecto estado de conservación el Liber Horarum ('Libro de Horas'), un libro del siglo XV que es una auténtica joya bibliográfica. Es uno de los ejemplares más antiguos y valiosos del fondo bibliográfico del Congreso.Los libros de horas eran ejemplares de contenido religioso escritos para seglares. "Era un manuscrito, realizado para reyes, aristócratas de la más alta nobleza, porque era un libro extremadamente caro, un libro exclusivo", explica Javier Plaza, jefe de la Biblioteca del Congreso. Cada libro de horas era único, puesto que se realizaba exclusivamente para una determinada persona, y solía contener textos de rezos, salmos y abundantes iluminaciones alusivas a la devoción cristiana.Hay que recordarlo: cuando se escribe y dibuja este libro aún no se ha inventado la imprenta, de modo que todo es artesanal. Quienes elaboraban un libro, especialmente un 'libro de horas', eran auténticos artistas. Aquellos copistas e ilustradores tenía que saber escribir, pero también saber de química (para hacer las tintas), de botánica e incluso de biología (para saber bien qué dibujaban).