Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 08 jun 2026 - 07:03Ismael Serrano (Madrid, 1974) está recorriendo un camino en el que rinde un doble homenaje, y lo hace asumiendo un riesgo y una responsabilidad. El riesgo de subir a un escenario cada tarde para encarnar nada menos que a Antonio Machado y la responsabilidad de interpretar las canciones de Joan Manuel Serrat que tanto han significado en su trayectoria vital y musical. Golpe a golpe refleja varios episodios de la vida del poeta sevillano protagonizados por su hermano Manuel, su madre o aquella chica de trece años, Leonor, de la que se enamoró y acabó siendo su esposa. También aparecen escritores como Valle-Inclán, Lorca o Rubén Darío.Este recorrido escénico se inicia con el paso a pie de la frontera con Francia, en Portbou, durante una fría noche de enero de 1939. Allí dejó atrás España definitivamente, comenzó un exilio marcado por la amargura, un camino sin retorno que le llevaría a la muerte en menos de un mes. Ismael Serrano se enfunda sombrero y abrigo, y con aire taciturno aporta su visión de Machado en el Teatro Infanta Isabel, donde estará hasta el 28 de junio.Estamos en el escenario de Golpe a golpe, en el Teatro Infanta Isabel, rodeados de equipajes, maletas y baúles. ¿Por qué?Por la referencia machadiana al viaje y a ese camino en el que no se vuelve atrás, que está presente en toda la obra. Desobedeciendo un poco la máxima machadiana, aquí sí volvemos hacia atrás. Partimos del exilio y hacemos un repaso de toda su biografía: su infancia en Sevilla; su paso por la bohemia y los viajes a París; sus tragedias sentimentales; sus desencuentros; su militancia política… Es un viaje con la maleta a cuestas permanentemente, que finalmente se pierde en el exilio, cuando llegan a Collioure. ¿Cómo ha llegado a esta representación de la vida de Antonio Machado? Curiosamente, mi vida está ligada a Machado de una forma u otra. Mi padre es muy machadiano y nos inculcó el amor por los textos de Juan de Mairena y también por su poesía. Tan es así que yo tuve una editorial de libros -Hoy es Siempre Ediciones- y uno de los primeros libros que sacamos fueron los textos políticos de Machado. Con el tiempo, se han dado más coincidencias como que Feijóo le atribuyó a Machado unas palabras mías en la investidura de Pedro Sánchez. Okapi producciones me embarcaron en este proyecto y estuvimos trabajando el texto con Paco Gámez, gran director. En este retrato yo doy mi visión de un Machado vulnerable, tierno, al que le gustaba más escuchar que hablar, y cuando hablaba se expresaba a través de la voz de Juan de Mairena o a través de la poesía.Creo que a Machado lo mató escuchar por la radio las arengas de su hermano al ejército franquista¿Qué ha descubierto de la vida de Machado, a través de esta función? Yo creo que lo más bonito de su vida, y a la vez lo más terrible, es la relación con su hermano Manuel. Se querían mucho, trabajaban juntos haciendo teatro, pero acabaron separados. Yo creo que lo que mató a Machado fue escuchar por la radio las arengas de su hermano dirigidas al ejército franquista. Por pura supervivencia, Manuel se ve obligado a apoyar al bando franquista, y así lo dicen la mayor parte de los biógrafos. No era tan militante como Antonio, pero también era republicano. De repente, la guerra lo pilla en Burgos y pasa la noche en un calabozo. El miedo le lleva a adherirse a la causa franquista, y yo creo que ese desencuentro con su hermano fue una de las cosas que mató a Machado, más allá de ver cómo el proyecto de modernización de la República se viene abajo y llegó el horror de la Guerra civil. Refleja eso a lo que tanto cantó: una España que muere, una que bosteza, y un español que quiere vivir y a vivir empieza.Hay quien se pregunta qué hubiera sucedido si a Antonio le hubiera pillado la Guerra civil en Burgos y a Manuel en Madrid. ¿Los españoles quedaron separados de manera totalmente azarosa? La guerra tiene mucho de azaroso y de terrible, porque genera desencuentros dentro del ámbito más cercano y familiar. Antonio Machado era muy militante y estaba muy significado. No sé si hubiera sobrevivido en Burgos, porque era una figura icónica, muy representativa de la República. Tenía textos muy beligerantes al respecto. La Guerra Civil supuso el enfrentamiento entre hermanos, pero no hay que olvidar que se produce por un golpe de Estado contra una República que llegó a través de unas elecciones, de una manera pacífica. Fue un proyecto de modernización truncado que condenó al país a la barbarie.Si caes en la tentación de poner el piloto automático en canciones que has cantado muchas veces, no comunicas de verdad¿Qué le aporta el teatro en relación a su faceta musical?Creo que hay muchas cosas que se pueden incorporar. Cuando uno canta se interpreta a sí mismo, pero incorporar la mirada de otro a tu forma de cantar es enriquecedor, porque ganas en grados de libertad. Como dice Paco Gámez, el director, una cosa es decir las cosas bonitas y otra decirlas traspasadas por el sentimiento, con una reflexión previa. Eso me obliga a no desconectar cuando canto. A veces puedes caer en la tentación de poner el piloto automático con canciones que has cantado tantas veces, y esto es un recordatorio de que, cuando lo que dices está traspasado por la verdad y por el sentimiento, comunica de otra manera. Cuando estás interiorizándolo es más verdad. Yo lo estoy incorporando, incluso en los conciertos que compatibilizo con esta gira teatral.¿En esta vida conviene viajar ligero de equipaje? En la medida de lo posible, sí. Facilita las cosas porque, a veces, nos cargamos de equipaje innecesario, de culpas y responsabilidades que no nos corresponden; hay que asumir las justas. Además, te permite ser más libre y entender que estamos de paso, dispuestos al viaje permanente y a la sorpresa; estar atento a lo que ocurra y ser permeable. ¿Quién me iba a decir que, después de tanto tiempo, iba a estar haciendo teatro? Quizás estoy aquí porque, a mi manera, voy ligero de equipaje, y eso me permite subirme al tren en marcha.Una figura muy importante en esta obra es Serrat. ¿Qué ha supuesto en su carrera? Serrat es el responsable de que a mí me diera por cantar. El disco de Serrat cantando a Machado sonaba muy a menudo en el tocadiscos familiar de mis padres. Para mí es una responsabilidad, porque representa una figura icónica, como Machado. Cantar las canciones de un disco que es historia de la música, editadas en el 69, con las que he crecido y que representan tanto, es un ejercicio de responsabilidad que, si lo pienso mucho, me abruma.La política puede resultar decepcionante, pero todos tenemos la responsabilidad de estar informados y tener espíritu críticoAl igual que Antonio Machado, es usted un hombre comprometido políticamente. Echando un vistazo a la actualidad, ¿los desengaños políticos pueden resultar especialmente dolorosos? Sin duda. La política puede resultar decepcionante, más en estos días. Hay un texto de Juan de Mairena, en el que Machado exhorta a los jóvenes a participar en política. Les dice, haced política porque, si no, alguien la hará por vosotros, o incluso contra vosotros. El control de los partidos políticos también se hace desde la ciudadanía, y hay que asumir esa responsabilidad y votar de manera consciente. No todos los políticos son iguales y los discursos de la antipolítica me parecen sumamente peligrosos, porque la alternativa la conocemos bien: es la que condenó a Machado al exilio, la que dio un golpe de Estado. Creo que hay que recuperar la confianza y la ilusión. Todos tenemos una responsabilidad, no solo de militar, sino de participar, estar informado y tener espíritu crítico.Empecé la carrera de Ciencias Físicas porque me gustaba mucho, pero la música me ofrecía respuestas más convincentes Usted comenzó a estudiar Física, se ‘bajó del tren’ y ahora está en este escenario interpretando a Machado. ¿El camino se hace al andar? Se abren caminos que a veces parecen intransitables y luego pueden transitar otros detrás de ti. Hay que tener la valentía de elegirlos, por encima de lo que te impongan. Efectivamente, me gustaban mucho las Ciencias Físicas y elegí la carrera, pero la música me ofrecía respuestas más convincentes y decidí tomar este camino. La vida supone emprender caminos que conllevan riesgos y toda elección conlleva una renuncia, porque estás desechando muchísimos otros. Transitarlos persiguiendo un sueño me parece saludable.Se abren caminos a cada paso. Exacto, los caminos son infinitos. A veces, das por hecho que el camino va a ser de una forma y te lleva por lugares insospechados. Se abren ventanas de oportunidad que hacen posible lo que no esperabas y eso es bonito.Quién sabe dónde nos volveremos a encontrar.Ojalá que sea pronto.Conforme a los criterios de
Ismael Serrano: "Estoy haciendo teatro porque voy ligero de equipaje y puedo subirme a un tren en marcha"
Ismael Serrano se mete en la piel de Antonio Machado en una función teatral donde interpreta canciones de Joan Manuel Serrat










