Xi Jinping aterriz� el lunes en Pyongyang para una visita de dos d�as que dice mucho sobre c�mo est� cambiando el equilibrio de poder en Asia. Despu�s de recibir en Pek�n al presidente estadounidense Donald Trump y al ruso Vladimir Putin, el l�der chino ha dedicado su primer viaje al extranjero de 2026 a Corea del Norte, un gesto con el que busca reafirmar la influencia de China sobre uno de sus aliados hist�ricos en un momento en que Kim Jong-un se ha acercado m�s que nunca a Mosc�.Es la primera visita de Xi a Corea del Norte desde 2019. Despu�s de recibir en casa a Trump a Putin, mostr�ndose como un interlocutor imprescindible que marca la agenda internacional, el presidente de la segunda potencia mundial ha decidido viajar ahora a uno de los pa�ses m�s aislados del planeta para recordar que Pek�n sigue siendo el actor clave para la supervivencia econ�mica y pol�tica del r�gimen norcoreano.Durante los �ltimos a�os, Corea del Norte ha estrechado sus v�nculos con Rusia a una velocidad que pocos anticipaban. Desde el inicio de la invasi�n de Ucrania, Pyongyang ha suministrado proyectiles, misiles y miles de soldados para apoyar la guerra de Putin. A cambio, ha recibido asistencia econ�mica, combustible y, seg�n numerosos analistas occidentales y surcoreanos, valiosa tecnolog�a militar.Para Pek�n, algunas voces del Partido Comunista aseguraban observar con satisfacci�n el acercamiento entre Kim y Putin porque fortalece el bloque de pa�ses enfrentados a Occidente. Pero otros funcionarios chinos tambi�n han reconocido la preocupaci�n que hay porque, por primera vez en d�cadas, China ha dejado de ser el interlocutor casi exclusivo de Corea del Norte.La historia explica buena parte de esta inquietud. La Rep�blica Popular China y Corea del Norte est�n unidas por una relaci�n forjada con sangre durante la Guerra de Corea. Cuando las tropas lideradas por Estados Unidos avanzaron hacia el r�o Yalu en 1950, Mao Zedong envi� cientos de miles de "voluntarios del pueblo" para salvar al r�gimen de Kim Il-sung, el abuelo del actual Kim. Aquella intervenci�n cost� cientos de miles de vidas chinas, pero consolid� una alianza que ha sobrevivido a todas las transformaciones del sistema internacional.Ambos pa�ses siguen compartiendo hoy una frontera de m�s de 1.400 kil�metros y un tratado de defensa mutua firmado en 1961 que este a�o cumple 65 a�os. Es adem�s el �nico pacto militar de este tipo que mantiene China con otro pa�s. Durante d�cadas, los dirigentes norcoreanos han perfeccionado una pol�tica de equilibrio entre sus dos grandes vecinos, China y Rusia, utilizando a uno para obtener concesiones del otro. Kim Jong-un contin�a aplicando esa misma l�gica. Tras acercarse a Mosc� durante la guerra de Ucrania, ahora busca recuperar el favor econ�mico de Pek�n."Nuestras relaciones se encuentran en un nuevo punto de partida hist�rico, enfrentando nuevas oportunidades de desarrollo", declar� el lunes Xi al Rodong Sinmun, el peri�dico oficial del r�gimen norcoreano. "Ambos pa�ses deben fortalecer la comunicaci�n y el aprendizaje mutuo para promover conjuntamente el desarrollo estable de la causa socialista".El a�o pasado, Pek�n y Pyongyang volvieron a acercarse cuando Xi invit� a Kim a un desfile militar en la capital china, colocando al dictador norcoreano en un lugar destacado a su lado junto a Putin. El l�der chino elogi� entonces a ambos como "buenos vecinos, buenos amigos y buenos camaradas unidos por un destino com�n".Rusia proporciona a Pyongyang armas, tecnolog�a militar y respaldo diplom�tico. Pero no puede sustituir a China como pulm�n econ�mico del r�gimen. M�s del 90% del comercio exterior de Corea del Norte depende de su vecino. Los alimentos, el combustible, las materias primas y buena parte de los productos de consumo que llegan al pa�s lo hacen a trav�s de la frontera china. El a�o pasado, las exportaciones chinas a Corea del Norte se dispararon hasta alcanzar los 2.300 millones de d�lares, el nivel m�s alto desde antes de la pandemia.Por esa extrema dependencia econ�mica hacia China, Kim necesita aumentar el comercio transfronterizo, atraer turistas chinos hacia sus nuevos complejos tur�sticos de playa y estaciones de esqu�, y conseguir nuevas inversiones para proyectos econ�micos conjuntos. Tambi�n busca reforzar su legitimidad interna mostrando a la poblaci�n que sigue contando con el respaldo de la segunda econom�a mundial.Xi, por su parte, persigue recuperar su vieja influencia sobre un aliado que considera estrat�gico. Para China, Corea del Norte sigue siendo un colch�n geopol�tico frente a las tropas estadounidenses desplegadas en Corea del Sur y Jap�n. Un colapso norcoreano podr�a provocar una crisis humanitaria en la frontera y, peor a�n para Pek�n, abrir la puerta a una Corea unificada alineada con Washington.PROGRAMA NUCLEAREl programa nuclear tambi�n sobrevuela la visita. Durante a�os, China defendi� oficialmente la desnuclearizaci�n de la pen�nsula coreana. Tras la reuni�n en mayo entre Xi y Trump, desde Washington aseguraron que ambos l�deres compart�an el objetivo de desnuclearizar la pen�nsula coreana, aunque el comunicado chino no mencion� el tema.El domingo, Kim Yo-jong, hermana del l�der norcoreano, declar� que el programa de armas nucleares de su pa�s era "irreversible", describiendo el llamamiento estadounidense a la desnuclearizaci�n como un "sue�o anacr�nico". Corea del Norte considera su poder nuclear como la clave de la autodefensa, y la hermana del l�der afirm� que Pyongyang "nunca ceder� en lo que respecta a la defensa y la soberan�a".El viaje de Xi se est� siguiendo con especial atenci�n desde Se�l. El Gobierno surcoreano espera que el l�der chino utilice su influencia para convencer a Kim de retomar alg�n tipo de di�logo del Norte con el Sur. Pero las expectativas son muy limitadas. Desde que el l�der norcoreano enterr� oficialmente cualquier proyecto de reunificaci�n y defini� al Sur como un "enemigo permanente", la posibilidad de una reconciliaci�n parece m�s lejana que nunca.
Xi Jinping aterriza en Corea del Norte para recuperar su influencia sobre su aliado m�s inc�modo
Xi Jinping aterriz� el lunes en Pyongyang para una visita de dos d�as que dice mucho sobre c�mo est� cambiando el equilibrio de poder en Asia. Despu�s de recibir en Pek�n al...











