A Keiko Fujimori no es necesario presentarla como a Roberto Sánchez. Todos la vimos crecer con la política. Su ‘coming of age’ sentimental fue ocupar el cargo de primera dama de la república en 1994 (tenía 19), tras la estrepitosa separación de sus padres, Alberto Fujimori y Susana Higuchi. Más adelante, en el 2000, se opuso públicamente a la decisión de su padre de lanzarse a la re reelección y apañar a Montesinos. Hoy es más fujimorista que eso. Seguir temasConforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.