Mucho había llovido desde que Bram Stoker publicó su obra maestra cuando Anne Rice (Nueva Orleans, 1941 - Rancho Mirage, California, 2021), por entonces una escritora en ciernes que acababa de perder a su hija de cinco años por una leucemia, decidió escribir una novela sobre vampiros. Entrevista con el vampiro (1976), cuyo éxito fue fulgurante, dio comienzo a un ciclo que sumaría un total de trece volúmenes, Crónicas vampíricas (1976-2018), que no hay que confundir con la saga homónima de L. J. Smith. La autora, que durante el intenso proceso de redacción se documentaba de día y escribía de noche, se alejó del arquetipo de Drácula (1897) e introdujo un nuevo modelo de vampiro en la cultura popular que influyó en autoras como Stephenie Meyer o Charlaine Harris.
En España, la publicación estuvo en manos de Ediciones B, con traducción de Marcelo Covián Fasce. No obstante, es probable que muchos conozcan la obra no por el original de Anne Rice, sino por la adaptación de 1994 a cargo de Neil Jordan, que inmortalizó a unos jóvenes Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas y Kirsten Dunst como los cuatro vampiros protagonistas, unas criaturas de aspecto andrógino y sensual que cautivaron al público juvenil y establecieron, con su estética gótica, un nuevo paradigma del género.













