Florentino Pérez será el presidente del Real Madrid otros cuatro años más. El mandatario blanco, en el cargo desde 2006, se ha impuesto en las elecciones a Enrique Riquelme con alrededor de dos tercios de los votos a favor, un margen claro, más ajustado de lo esperado, pero suficiente mantener su ascendencia sobre el socio blanco. Fue el mismo Florentino Pérez el que, todavía sin datos, se proclamó ganador de las elecciones en una aparición ante la prensa poco antes de la 1 h de la madrugada.El Papa fue el único ser celestial ayer en Madrid. Tantas veces aclamado por las multitudes blancas, el madridismo relegó a Florentino Pérez a un plano terrenal tras unos resultados poco contundentes en las elecciones a la presidencia del Real Madrid.El mandatario blanco, amo y señor del club los últimos 20 años en los que ni siquiera hubo oposición, se impuso a Enrique Riquelme con claridad, pero por un margen más ajustado de lo que se esperaba, pues quien hasta hace dos semanas era un completo desconocido para los socios y el mundo del fútbol en general consiguió arrebatarle muchísimos votos en una campaña especialmente corta. Tiene motivos para celebrar Pérez, pero también para estar dolido en su orgullo. Ganó y alargará su mandato otros cuatro años, para completar un total de 27 al frente del club, pero la sensación de que nadie puede discutirle el poder se ha esfumado. El madridismo ya no lo acepta como la única opción. Tres de cada diez socios le dieron ayer la espalda.Veinte años después de las últimas elecciones y tras una temporada sin títulos tanto en fútbol como en baloncesto, los socios del Real Madrid, un total de 70.000 estaban llamados a las urnas, retaron al calor en la capital y a las afecciones de tráfico por la visita del Papa para acudir a votar el futuro de su club. El largo paréntesis y el pulso mediático entre Pérez y Riquelme durante la campaña espoleó a los socios, lo que se tradujo en un trasiego constante desde que abrieron a las 9 horas las puertas de la ciudad deportiva de Valdebebas, que se estrenó como colegio electoral.En el pabellón de baloncesto se instalaron 60 mesas, ordenadas por número de socio, en las que no cesaron de pasar afiliados deseosos de consolar con el voto la sequía de títulos.El primer candidato en llegar fue Florentino Pérez, al filo de las 10h de la mañana. Una hora después lo hizo Riquelme, acompañado de su esposa, Malén Guirado, y de algunos miembros de su directiva. El voto del debutante se vio aderezado con aplausos y algún grito de “presidente”, al que replicó un socio con otro de “mentiroso”. En ambos casos, se pararon a saludar y hacerse fotos con los electores, antes y después de depositar la papeleta. El baño de masas se extendió al exterior del pabellón, donde estuvieron varias horas dejándose adular por los afiliados, sin que llegaran a coincidir los dos candidatos.Unos 1.000 votos por correo favorables a Florentino Pérez fueron anulados por tener doble selloUna vez cerradas las urnas, Pérez vivió el recuento en el Hotel Eurobuilding, mientras que Riquelme lo hizo en el Autocine de Madrid. Y poco tardaron en llegar los problemas con el voto por correo. La candidatura del alicantino reclamó la anulación de 400 votos favorables a Pérez por tener doble sello, algo que suponía una infracción, que más tarde se convirtieron en 1.000 por la impugnación de otros 600. La candidatura de Pérez aceptó la perdida de esos votos, pero ese incidente provocó que el recuento se ralentizase. La noche se advertía larga en la ciudad deportiva blanca.Mesa a mesa quedó clara la superioridad de Pérez, que arrasó en el voto por correo con un 80%-20% a su favor. Sin embargo, en el voto presencial Riquelme fue recuperando terreno. A medida que avanzaba el recuento quedaba más claro que el alicantino estaba más cerca de lo esperado de su rival. Con 25 mesas escrutadas, Pérez ganaba por un 62% frente a un 38% de su rival. Eso sí, Riquelme no logró la victoria en ninguna de las 60 mesas.Salió victorioso Pérez después una campaña relámpago en la que su opositor partía de cero y de una jornada electoral extenuante y caótica (la junta electoral nunca llegó a ofrecer el dato final de participación). Y sin embargo, en la candidatura de Riquelme la sensación de satisfacción también era generalizada. Para ambas partes el resultado era positivo, unos por su triunfo y otros por reafirmarse como una alternativa real de futuro.El madridismo votó ayer a favor del regreso del portugués José Mourinho diez años después y de la incorporación de Konaté y Dumfries. También por la llegada del enésimo galáctico cuya identidad todavía se desconoce pero por el que Pérez ofrecerá al menos 150 millones. Con estos resultados, el socio blanco también dio pábulo a los planes del presidente para convertir al Real Madrid en una sociedad mercantil y con ello vender el 5% del club a un inversor todavía desconocido, aunque estas medidas necesiten, a priori, la aprobación de la asamblea de compromisarios.Pero estos resultados también dejan claro que Pérez ya no guarda ya la ascendencia sobre el aficionado blanco de otras épocas.Roberto Rodríguez Díaz (Salvatierra de Miño) es licenciado en Periodismo (UPSA) y máster por la BCNY (UB-CU). Trabaja en La Vanguardia desde 2008 donde ha cubierto desde el Mundial de Sudáfrica en 2010 hasta el Tour de Francia de 2025. Siguiendo al Espanyol desde 2020. En Twitter: @Roberto_roda