El recuento del voto exterior en las elecciones andaluzas, que se conoci� la semana pasada, ha disparado un poco m�s las crecientes sospechas sobre el censo de espa�oles residentes en el extranjero (CERA). La raz�n es sencilla: en unos comicios en los que el PSOE se ha dado uno de los mayores batacazos de su historia, resulta que ha ganado en el voto exterior. Como si todo lo que aqu� les hunde en el extranjero les impulsara, los socialistas consiguieron el 31,3% del voto CERA (nueve puntos m�s que con los residentes en la propia Andaluc�a), mientras que el PP se qued� en el 29,5% (nada menos que 12 puntos por debajo de su resultado el 17-M).Esta es una tendencia que se ha repetido en las cuatro elecciones auton�micas que se han celebrado en los �ltimos meses. En las cuatro ha ganado el PP, pero en todas ellas es el PSOE el que se ha llevado el voto exterior. Y por amplios m�rgenes. Los socialistas mejoraron su resultado 7 puntos en Extremadura, 10 en Castilla y Le�n y 12 en Arag�n.Que los residentes en el exterior no votan como los electores que viven en Espa�a es algo recurrente y ha provocado variados debates y reformas durante la democracia. Pueden buscarse diferentes razones para este comportamiento, pero hay una evidente: quienes viven fuera no sufren de forma directa las consecuencias de lo que ocurre en Espa�a y el impacto de las decisiones de los gobernantes.Un caso paradigm�tico es el de las elecciones generales de 2004, las del 11-M. El PP arras� en el censo CERA, en l�nea con las encuestas de aquella campa�a electoral, de acuerdo a un voto que se envi� de forma mayoritaria por correo antes de que se produjeran los atentados que dieron un vuelco a los comicios. Otro caso es el de las elecciones generales de 2011, en las que el PSOE gan� el voto exterior mientras en Espa�a sufr�a un duro castigo en plena crisis econ�mica y el PP sacaba mayor�a absoluta.Lo que no es habitual es que el voto CERA sea tan diferente en tantas elecciones seguidas y que lo sea siempre en la misma direcci�n: hacia el PSOE. De hecho, en las �ltimas dos elecciones generales hab�a reflejado bastante bien el resultado global y en las propias elecciones andaluzas anteriores, las de 2022, hab�a ganado el PP.Las consecuencias sobre el resultado final de las elecciones han sido de momento nulas, porque el volumen de votos que llega del exterior sigue siendo muy bajo. Los 21.583 que ha habido en Andaluc�a son apenas el 0,5% de los 4,2 millones de andaluces que ejercieron su derecho al voto el pasado 17 de mayo. As�, solo en casos en los que la asignaci�n del �ltimo esca�o en alguna provincia haya estado muy justo se puede producir un cambio. Ocurri� por ejemplo en las �ltimas generales, cuando el PP ara�� un �ltimo diputado en Madrid a costa del PSOE gracias al voto exterior. Casos puntuales que mueven un esca�o, si acaso.Otra cosa ser�a si esto cambiara por alguna raz�n. Las sospechas aludidas crecen a partir de la campa�a masiva de nacionalizaciones que est� desarrollando el Gobierno con la Ley de Memoria Democr�tica. Seg�n la norma, los hijos o nietos de espa�oles exiliados por razones pol�ticas tienen derecho a la nacionalidad espa�ola, sin que tengan que demostrar ning�n tipo de arraigo: ni v�nculos familiares, ni relaci�n de alg�n tipo con el lugar de origen, ni siquiera haber pisado Espa�a alguna vez.Los datos del Ministerio de Asuntos Exteriores cifran en 2,4 millones las solicitudes para obtener la nacionalidad espa�ola por esta v�a, casi todas en pa�ses de Am�rica Latina, principalmente Argentina. Se han aprobado ya m�s de medio mill�n de expedientes y el n�mero de denegaciones es de apenas el 2%, por lo que todo apunta a que el proceso finalizar� con m�s de dos millones de nuevos espa�oles, todos ellos con derecho a voto en todas las elecciones a celebrar en Espa�a.Con ello, el censo CERA quedar� completamente alterado, ya que pr�cticamente se duplicar� de golpe. Con una participaci�n del entorno del 10%, como hubo en las �ltimas generales, ser�an unos 500.000 votos procedentes del extranjero. De ah� para arriba, habr�a que empezar a contemplar su incidencia, especialmente en circunscripciones medianas y peque�as, o incluso algunas localidades en las elecciones municipales.En esta tribuna escrita en este peri�dico el mes pasado, el soci�logo Luis Miller explicaba que estas nacionalizaciones masivas y repentinas suponen un "impacto demogr�fico enorme y sin precedentes recientes", pero cuestionaba su efecto pol�tico precisamente por la baja participaci�n de los residentes en el exterior. Miller invitaba a reformar el sistema para tener en cuenta los cambios y citaba casos como el de Italia, pa�s con una gran emigraci�n hist�rica (y econ�mica, no tanto pol�tica), donde se cre� una circunscripci�n exterior que elige 8 diputados.Las sospechas, en fin, crecen tambi�n en Espa�a como consecuencia de la situaci�n pol�tica que vivimos. Existe la certeza de que el PSOE de las cloacas nunca afrontar�a un proceso de nacionalizaciones de esta dimensi�n si no creyera que le puede beneficiar de alguna manera.Por de pronto, cierto es que el PSOE tiene mucho que remontar por delante. En las 10 encuestas que hemos publicado en las �ltimas semanas en EL MUNDO de las autonom�as que tienen elecciones el a�o que viene, el PSOE baja en todas menos en Madrid. Solo supera el 30% de los votos en Castilla-La Mancha y Asturias, y en ambos casos no le valdr�a para revalidar los gobiernos actuales. En Navarra y Cantabria est�n por debajo del 20% y en Baleares y Madrid lo superan por poco. Tiene ca�das de m�s de cinco puntos en la Comunidad Valenciana, Baleares y La Rioja, todas ellas con candidatos muy identificados con Pedro S�nchez. Con los sondeos en la mano, entra dentro de lo probable que no haya ning�n presidente auton�mico socialista cuando acabe este ciclo electoral. Mucho voto exterior har� falta para salir de esta UCI.
Algo est� pasando con el voto exterior: el PSOE gana en Andaluc�a y dispara la sospecha
El recuento del voto exterior en las elecciones andaluzas, que se conoci� la semana pasada, ha disparado un poco m�s las crecientes sospechas sobre el censo de espa�oles...






