Fuera de l�neaRechina imaginarse en oto�o a Do�a Leonor d�ndole el galard�n a un futbolista que fue condenado por millonarios delitos contra la Hacienda P�blica espa�olaEl futbolista argentino Lionel Messi.AFPActualizado Lunes,
junio
01:46Audio generado con IALa creaci�n en 1980 de los Premios Pr�ncipe de Asturias, naturalmente hoy rebautizados como Princesa de Asturias, fue una brillante ocurrencia en un tiempo en el que no s�lo la democracia estaba dando sus primeros pasos en Espa�a, sino que todo sobre la misma Corona se iba inventando para suplir la falta de usos y costumbres que caracterizaban al resto de Monarqu�as europeas, que hab�an gozado de continuidad temporal. La Fundaci�n encargada de los galardones quiso consolidar los v�nculos del Heredero con el Principado y, de paso, establecer unos reconocimientos con vocaci�n internacional que proyectaran a la vez la imagen de Asturias y Espa�a en el mundo impulsados por el prestigio que para entonces ya rodeaba al reinado de Juan Carlos I, y no hab�a llegado todav�a el 23-F. La aprobaci�n de la Constituci�n y el desmontaje de la dictadura hasta la consolidaci�n de una democracia plena casi en tiempo r�cord era entonces una haza�a que maravillaba a quienes nos miraban desde fuera y no fue peque�o en todo ello el papel de la Corona.No se quiso que los Premios Pr�ncipe de Asturias fueran una mala imitaci�n de los Nobel, aunque casi inevitablemente surgieron las comparaciones enseguida. El caso es que, con el tiempo, se han convertido en los m�s importantes de nuestro pa�s, y el palmar�s tiene una nutrida lista de personalidades m�s que admirables en distintas disciplinas. Pero, a diferencia de lo que ocurre con los mencionados Nobel, por desgracia los Princesa de Asturias a veces no se resisten a las garras del populismo y al puro impacto medi�tico. Y se dan paradojas tan dif�ciles de digerir como que se acabe de otorgar el galard�n en la categor�a deportiva a Messi. El argentino es, al parecer, el futbolista vivo con m�s trofeos relacionados con el bal�n, lo que le convierte en merecedor de muchos premios. Pero la filosof�a de los Princesa de Asturias no debiera ser competir con el Bal�n de Oro, o con los Grammy Latinos, o con los Oscar o con el Pritzker de Arquitectura. Dada su ligaz�n con la Corona, por m�s que �sta no tenga nada que ver con el otorgamiento de los premios, de estos se espera que reconozcan trayectorias inspiradoras, intachables en lo �tico, que primen valores humanitarios, que tengan en cuenta ante todo modelos de ejemplaridad. Y ah� ya es cuando rechina imaginarse en oto�o a Do�a Leonor d�ndole el galard�n a un futbolista que fue condenado por millonarios delitos contra la Hacienda P�blica espa�ola, y del que el Tribunal Supremo dijo que su actuaci�n no fue "un caso de error invencible en el conocimiento de la norma, sino de la inteligencia que busca anular las dificultades que el desconocimiento de �sta supon�a para lograr el objetivo de burlarla", subrayando que opt� por una "ignorancia delibrada" en la gesti�n de sus ingresos por derechos de imagen creando una estructura que plasmaba "los m�s t�picos mecanismos de los defraudadores fiscales".Pag� con la Justicia y pelillos a la mar. Y al poco se convirti� en embajador de Turismo del sanguinario r�gimen de Arabia Saud�, que esas cosas tambi�n constan en su curr�culum. Y no debieran transmitir unos Premios como los Princesa de Asturias que este es el modelo de personalidades a ensalzar. Incluso en los �ltimos a�os se destaca de Messi cierta labor humanitaria y hasta el que acabara abanderando algunas campa�as por ejemplo contra la discriminaci�n. Bien est�. Pero no se olvide que ello le habr�a caracterizado en todo caso en la etapa final de su carrera deportiva. Durante muchos a�os, las futbolistas mujeres por ejemplo predicaron en el desierto cuando ped�an a esa generaci�n de Messi, Cristiano Ronaldo o Ibrahimovic que aprovecharan su notoriedad para abrazar la lucha igualitaria. "�Estas grandes estrellas no participan en nada cuando hay tantos problemas en el f�tbol masculino! �Tienen miedo de perderlo todo?", les espetaba Megan Rapinoe, capitana de la selecci�n de Estados Unidos, al recoger un trofeo. Lo de Messi ahora recuerda a otros precedentes chocantes como cuando se le concedi� a Fernando Alonso el Pr�ncipe de Asturias tan precipitadamente. Unos galardones de tanto prestigio vinculados a la Heredera del trono no deben caer en tal papanatismo.











