Barcelona
Actualizado a 07/06/2026 11:57
León XIV ha salido poco después de las 9.00 de la mañana de la Nunciatura Apostólica, donde ha pasado su primera noche en Madrid, tras su intensa jornada de este sábado, para dirigirse a la multituinaria misa de las 10.00 horas en la Plaza de Cibeles, donde ya le esperaban miles de fieles. Al terminar el recorrido, el Papa ha sido recibido por los Reyes, la princesa de Asturias y la infanta Sofía, que acuden a la misa, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que le va a entregar las llaves de la ciudad.
El Papa ha salido en coche de la Nunciatura y se ha detenido para bendecir a un bebé de pocos meses, como hizo ayer con varios de ellos a lo largo de todo el día. En la calle Serrano, el Pontífice, acompañado del cardenal arzobispo de Marid, José Cobo, se ha bajado del vehículo para subirse al papamóvil.
Apostados a ambos lados de las calles, jóvenes, niños, mayores y familias con banderas españolas y del Vaticano, así como de otros países, especialmente latinoamericanos, saltaban alzaban las manos para saludar a Robert Prevost de camino a la ceremonia. De nuevo en el papamóvil, se ha detenio en varias ocasiones para bendencir a multitud de bebés.










