NoticiaPeter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, dijo que el IVA, nuevas regulaciones y los costos afectan la conectividad aérea.Peter Cerdá, vicepresidente de la IATA para las Américas. Foto: IATAPERIODISTA07.06.2026 11:06 Actualizado: 07.06.2026 11:06

La aviación latinoamericana atraviesa un momento de expansión en varios mercados, pero enfrenta obstáculos que, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), podrían limitar su crecimiento en los próximos años.Entre ellos figuran los impuestos sobre los boletos, el aumento de costos operativos, la presión regulatoria y los retos de infraestructura.Para Colombia, el mensaje es directo: el país mantiene una trayectoria positiva en tráfico aéreo, pero requiere una relación más estrecha entre el sector y las autoridades para evitar medidas que terminen encareciendo los viajes y reduciendo la conectividad. LEA TAMBIÉN Así lo planteó Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, durante encuentros con medios en el marco de la Asamblea General de la organización celebrada en Río de Janeiro.El directivo insistió en que el transporte aéreo debe ser visto como una herramienta de desarrollo económico y social, y no únicamente como una fuente de recaudo fiscal.“La aviación no es un lujo en América Latina y el Caribe. Es un servicio esencial”, señaló Cerdá al destacar que las grandes distancias geográficas y las limitadas alternativas de transporte convierten al avión en un elemento clave para la integración de países como Colombia, Brasil, Argentina y Venezuela.Peter Cerdá, vicepresidente de la IATA para las Américas. Foto:IATAEl costo de volar y la presión de los impuestosUno de los principales temas abordados por IATA fue el impacto que tienen los costos operativos sobre las aerolíneas. Según explicó Cerdá, el combustible representa hasta el 40 % de los gastos de operación de una compañía aérea y su volatilidad genera presiones permanentes sobre el sector.Ese escenario, afirmó, termina trasladándose a los pasajeros mediante tarifas más elevadas, menor conectividad y menores posibilidades de inversión por parte de las empresas. “No es solamente un problema financiero. Está generando precios más altos, reduciendo la conectividad y limitando la inversión”, indicó.A esos costos se suman las cargas tributarias. Cerdá aseguró que América Latina continúa siendo una región donde volar resulta costoso por la cantidad de impuestos, tasas y contribuciones que recaen sobre el transporte aéreo.En el caso colombiano, recordó que la reducción temporal del IVA aplicada después de la pandemia impulsó la demanda de pasajeros, mientras que el retorno de la tarifa del 19 % tuvo un efecto contrario.“Sigue siendo un IVA alto. Cuando tuvimos la reducción vimos un incremento muy importante y, en el momento en que volvió al 19 %, volvió a bajar”, afirmó.Para el representante de IATA, cualquier incremento tributario termina afectando tanto a las aerolíneas como a los usuarios finales. Por ello, considera que los gobiernos deberían enfocarse en estimular el crecimiento del tráfico aéreo en lugar de aumentar los gravámenes.“Tenemos que trabajar conjuntamente en cómo traemos más pasajeros para estimular un aumento mayor en el gasto de los consumidores”, sostuvo. Añadió que cada viajero genera actividad económica adicional para sectores como hoteles, restaurantes, transporte terrestre y comercio.Cerdá también citó ejemplos internacionales que, según la asociación, muestran resultados diferentes cuando se reducen las cargas sobre los viajeros. Mencionó que Hawái eliminó recientemente una tarifa del 6 % sobre los tiquetes y que Barbados redujo costos asociados a los viajes intracaribeños.“Estas políticas hacen que viajar sea más accesible y estimulan la demanda”, indicó.El aeropuerto espera aumentar su capacidad hasta 17,5 millones de pasajeros anuales. Foto:AirplanRegulaciones, infraestructura y crecimiento en ColombiaOtro de los puntos que preocupa a IATA es el creciente número de iniciativas regulatorias que avanzan en distintos países de la región.De acuerdo con Cerdá, actualmente existen más de 150 proyectos normativos relacionados con la aviación en América Latina. Entre ellos mencionó propuestas sobre límites tarifarios en Colombia, restricciones para pasajeros en Perú y regulaciones relacionadas con equipaje en Chile y Brasil.Aunque reconoció que muchas de estas iniciativas buscan proteger a los consumidores, advirtió que pueden generar efectos contrarios.“Tenemos que evitar que los reguladores intenten imponer leyes y políticas que, supuestamente, tendrían que proteger al pasajero, pero que en realidad están perjudicando a los pasajeros”, afirmó.En Colombia, IATA observa un comportamiento favorable del mercado aéreo. Según cifras citadas por Cerdá, durante el primer semestre del año las frecuencias domésticas crecieron 5,3 %, mientras que la oferta de asientos aumentó 4,2 %. En el segmento internacional también se registraron incrementos frente al mismo periodo del año anterior.Para el directivo, estos resultados reflejan el potencial del mercado colombiano, aunque considera necesario fortalecer la coordinación con el Gobierno y con la autoridad aeronáutica.“Necesitamos una relación mucho más proactiva con el Gobierno, con la Aeronáutica Civil, más alineamiento y entender la importancia del transporte aéreo”, señaló.Los desafíos no se limitan a la regulación. La infraestructura aparece como otro de los factores que determinarán la capacidad de crecimiento de la industria en los próximos años.Cerdá afirmó que los gobiernos deben planificar la infraestructura aeroportuaria con horizontes de varias décadas y no únicamente para resolver necesidades inmediatas. En ese contexto, destacó la importancia de adoptar estándares internacionales de gestión aeroportuaria y de operaciones.“Lo que animamos a nuestros gobiernos es a utilizar las mejores prácticas que ya existen en lugares como Singapur, Hong Kong o Dubái”, manifestó.También mencionó la necesidad de mejorar la utilización del espacio aéreo. En algunos países de la región, explicó, zonas administradas por autoridades militares limitan las rutas disponibles para la aviación comercial.“Si ese espacio aéreo estuviera disponible para el transporte aéreo, tendríamos un ahorro de cuatro a siete minutos por vuelo. Eso significa menos combustible y menos emisiones”, indicó.Aeropuerto internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas, en Maiquetía (Venezuela). Foto:EFELa apuesta regional y el caso de VenezuelaMás allá de Colombia, IATA considera que América Latina todavía tiene un amplio margen para aumentar su conectividad. La organización estima que la aviación sostiene alrededor de 8,3 millones de empleos en la región y aporta cerca de US$240.000 millones al producto interno bruto.Sin embargo, la cantidad de viajes por habitante sigue siendo inferior a la registrada en otras regiones del mundo, lo que evidencia un potencial de crecimiento que, según Cerdá, dependerá de las políticas públicas que adopten los gobiernos.La asociación proyecta que la demanda aérea regional crecerá alrededor de 3,7 % anual hacia 2040, aunque algunos mercados podrían superar ese promedio si cuentan con condiciones favorables en materia regulatoria, infraestructura y sostenibilidad.En ese escenario, Venezuela aparece como uno de los países observados con atención por la industria. Cerdá recordó que Caracas fue durante décadas uno de los principales centros de conexión aérea de América Latina y aseguró que actualmente existe expectativa por la reapertura progresiva del mercado.“En los años setenta, Caracas era el hub más importante que teníamos en la región. Teníamos una conectividad muy extensa con todas las líneas aéreas”, recordó.El directivo señaló que varias aerolíneas ya han anunciado nuevas rutas desde Norteamérica, Medio Oriente y otros países sudamericanos hacia territorio venezolano. Además, consideró que la infraestructura actual es suficiente para atender el crecimiento inicial de la demanda, aunque será necesario continuar modernizando aeropuertos principales y secundarios.“Tenemos que invertir en mejor tecnología y mejores recursos, y asegurar que podemos operar de una manera eficiente y segura”, afirmó.Entre las prioridades identificadas por IATA para ese mercado figuran la recuperación de la Categoría 1 de seguridad operacional ante las autoridades estadounidenses y la definición de políticas que permitan seguir atrayendo inversiones para la infraestructura aeroportuaria.Al referirse al panorama político de la región y a los cambios de gobierno que se avecinan en algunos países, incluido Colombia, Cerdá reiteró la disposición de la industria para trabajar con las nuevas administraciones.“Queremos ser considerados no como un problema, sino como una industria que está aportando al desarrollo económico y social de nuestros países. Queremos ser aliados de los gobiernos, pero nos tienen que dar esas oportunidades”, sostuvo. LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.