La alianza OPEP+, encabezada por Arabia Saudí y Rusia, aprobó este domingo su cuarto incremento consecutivo de cuotas de bombeo. Para julio, el grupo fijó un aumento de 188.000 barriles diarios (bd), una decisión que llega pese a las dificultades para elevar las exportaciones de crudo tras el cierre del estrecho de Ormuz a raíz de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Según informó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la medida fue respaldada por los siete miembros que están deshaciendo de forma paulatina parte de los recortes voluntarios aplicados en 2023: Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán y Omán. "En su compromiso colectivo de apoyar la estabilidad del mercado petrolero, los siete países participantes decidieron aplicar un ajuste de producción de 188.000 barriles diarios", señaló la OPEP. El ajuste para julio replica el incremento previsto en junio y resulta algo menor que los aprobados en abril y mayo, cuando se añadieron 206.000 bd en cada mes. Ese calendario de cuotas se modificó en mayo tras la retirada de Emiratos Árabes Unidos de la organización el 1 de ese mes. Con esta nueva decisión, esos siete productores habrán incrementado sobre el papel sus objetivos de bombeo en cerca de 800.000 barriles diarios desde abril, dentro de un plan destinado a revertir progresivamente un recorte voluntario de 1,65 millones de barriles diarios (mbd) aplicado en 2023 para apuntalar los precios del crudo. Un impacto limitado Sin embargo, los analistas consideran que estos aumentos tienen un efecto limitado sobre la oferta real debido al impacto de la guerra en Oriente Medio y a las restricciones al transporte marítimo en el Golfo Pérsico. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde habitualmente transita cerca del 20% del petróleo y gas comercializado en el mundo, ha reducido drásticamente las exportaciones de varios de los principales productores de la alianza. Como consecuencia, los precios del petróleo se mantienen por encima de los 90 dólares por barril pese a las expectativas periódicas de una posible solución diplomática. Los últimos datos de la organización petrolera, recogidos en su informe mensual de mayo con cifras de abril, muestran una fuerte caída de la producción de la alianza OPEP+, que descendió hasta 33,2 millones de barriles diarios (mbd) en abril, frente a casi 43 mbd en febrero, cuando comenzó el conflicto. La reducción, de casi 10 mbd, equivale a cerca de una cuarta parte de la producción que la alianza mantenía antes del estallido de la guerra. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima incluso que unos 14 millones de barriles diarios permanecen fuera del mercado debido a las restricciones al tráfico marítimo y a los problemas logísticos derivados del conflicto. Y una influencia a la baja Aunque los siete países implicados en el aumento gradual de la producción han seguido elevando sus objetivos, la capacidad real para incrementar sus exportaciones es limitada, por lo que no son pocos los analistas que apuntan que esta crisis muestra la debilidad de la OPEP para influir en los mercados. A ello se suma la salida el pasado mayo de Emiratos, uno de los miembros con mayor "capacidad excedentaria", esto es, con capacidad para subir su producción petrolera en un corto espacio de tiempo. Según los datos de la propia OPEP, Emiratos fue el único gran productor que logró aumentar su bombeo entre marzo y abril, con un incremento de 131.000 barriles diarios, hasta alcanzar los 2,02 mbd. Abu Dabi ha apuntado que desea elevar su producción sin estar sujeto al sistema de cuotas del grupo. Además de la reunión de los siete países responsables de los ajustes voluntarios, los ministros de los 21 miembros de la alianza celebraron este domingo varias reuniones telemáticas para evaluar la situación del mercado, aunque no se esperan más decisiones de calado. En los encuentros participaron también Venezuela, Irán y Libia, tres miembros de la OPEP exentos de las limitaciones de producción debido a las sanciones internacionales y a los conflictos que afectan a sus industrias petroleras. La alianza OPEP+, encabezada por Arabia Saudí y Rusia, aprobó este domingo su cuarto incremento consecutivo de cuotas de bombeo. Para julio, el grupo fijó un aumento de 188.000 barriles diarios (bd), una decisión que llega pese a las dificultades para elevar las exportaciones de crudo tras el cierre del estrecho de Ormuz a raíz de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.