Carlos FresnedaCorresponsal Par�sActualizado Domingo,

junio

16:25Cientos de vecinos de la localidad de Fleurance, en el sur de Francia, se han lanzado a la calle este domingo en una "marcha blanca" en memoria de Lyhanna Rameau Barnard, la ni�a de 11 a�os hallada muerta el jueves pasado en una granja abandonada, seis d�as despu�s de su desaparici�n, que tuvo en vilo a todo el pa�s.A los gritos de "Justicia para Lyhanna", la comitiva recorri� el pueblo de 6.000 habitantes, escenario del tr�gico suceso. Los manifestantes portaron una pancarta con la foto de la ni�a y la consigna: "Nunca m�s". Los padres de Lyhanna y el alcalde de la localidad, Gr�gory Bobatto, criticaron abiertamente el fiasco judicial de una tragedia que pudo haberse evitado.El supuesto autor de la muerte de la ni�a, J�r�me Barella, de 41 a�os, hab�a sido denunciado en 2025 por la violaci�n de una ni�a de 10 a�os y expulsado de un instituto por "conducta inapropiada" con una menor. En los �ltimos d�as se han acumulado hasta cinco denuncias por agresi�n sexual contra �l."�Por qu� no intervinimos a pesar de tener denuncias contra este hombre desde hace meses?", se pregunt� p�blicamente el ministro de Justicia, G�rald Darmanin, que ha convocado una reuni�n de urgencia de los fiscales generales ma�ana lunes, cuando est�n previstas concentraciones de protesta ante los tribunales franceses.El caso Lyhanna ha tenido un fuerte impacto pol�tico, con peticiones abiertas de dimisi�n del ministro Darmanin "por el fallo sist�mico de las instituciones judiciales para proteger a las mujeres y a las ni�as", en palabras de la diputada de La Francia Insumisa, Mathilde Panot.Barella, de 41 a�os, es padre de dos hijos que iban la misma escuela secundaria y eran amigos de Lyhanna, a la que invit� a una "pijamada" de cumplea�os, en la que fue agasajada con una pizza especial y en la que el supuesto agresor le hizo "cosquillas".Su madre, Charly Rameau, le pidi� que se alejara de �l, "pero luego supimos que la esperaba muy a menudo fuera del colegio y que le llevaba meriendas, entre otras cosas", seg�n reconoci� en declaraciones de ICI Occitanie.El sospechoso relat� a la Polic�a c�mo hab�a recogido a la ni�a el d�a de su desaparici�n en su propio coche y c�mo la hab�a dejado supuestamente "viva" a la entrada de la piscina municipal. Sus declaraciones contradictorias acrecentaron las sospechas de la Polic�a, que durante seis d�as pein� infructuosamente los bosques aleda�os al pueblo.La Polic�a hall� el jueves, en una granja abandonada donde Barella trabajaba hace a�os, el cuerpo sin vida de una ni�a "con una ropa similar" a la de Lyhanna, que hab�a sido vista por �ltima vez el viernes anterior a la salida de la escuela. La autopsia para identificar finalmente a la v�ctima y determinar las circunstancias de su muerte se har� p�blica en las pr�ximas horas."Hay una disfunci�n profunda en las investigaciones que precedieron a esta tragedia", declar� el alcalde de Fleurance, Gr�gory Bobbato, rodeado por los vecinos consternados de la localidad de 6.000 habitantes en el sur de Francia, volcada durante casi una semana en la b�squeda de Lyhanna."�Se ha escuchado realmente la palabra de los ni�os?", se pregunt� el alcalde, en referencia a la denuncia por violaci�n presentada contra J�r�me Barella por la madre de una menor de 10 a�os en agosto de 2025. "�Qu� ocurri� realmente con la investigaci�n? �Por qu� no se hizo nada para proteger a los ni�os?".En sus declaraciones iniciales tras ser detenido, Barella asegur� haberla dejado "viva" esa misma tarde en la puerta de la piscina municipal. Durante seis d�as, decenas de gendarmes y varias patrullas vecinales peinaron los bosques alrededor de la piscina intentando dar con el rastro de Lyhanna.G�rald Darmanin ha ordenado la apertura de una investigaci�n interministerial para determinar por qu� no se avanz� en la investigaci�n, tras la denuncia por violaci�n de una menor del sospechoso, que fue transferida de la Fiscal�a de Toulouse a la de Auch. El ministro de Justicia quiere averiguar por qu� no se emiti� siquiera alguna medida preventiva o una orden de alejamiento contra el sospechoso, habida cuenta de sus antecedentes desde que fue expulsado de un instituto donde trabajaba como operario de mantenimiento por "contacto inapropiado" con una menor.