Para Alfonso Harb, aquel grito de “¡nos vamos al Mundial!" no fue una frase pensada ni una idea planificada. Fue la consecuencia natural de un proceso, de años de frustraciones acumuladas y de una eliminatoria que, por primera vez, parecía distinta a todas las anteriores.“El equipo como que se estancaba del quinto para abajo y decíamos que era la misma vaina de siempre”, recordó durante una entrevista con EL UNIVERSO.Ecuador cargaba con ese peso histórico hasta que llegó una reacción que cambió todo. “Viene una reacción de Ecuador en la que logramos imponer un récord que recién hace dos eliminatorias lo rompió Brasil. Junto con Argentina, tuvimos cinco partidos ganados al hilo (Chile, Venezuela, Brasil, Paraguay y Perú)”.Publicidad“Nosotros hasta esa eliminatoria habíamos ganado dos partidos seguidos, en 1965”. Esa racha tuvo un impacto directo en la ilusión colectiva. “Quince puntos en seguidilla nos permitieron llegar al partido en Lima con posibilidades de clasificar al Mundial”, añadió.Para Harb, no había dudas. “Yo estaba convencido de que si esa tarde le ganábamos a Perú, firmábamos nuestra clasificación al Mundial por primera vez en la historia”.Por eso, cuando llegó la jugada decisiva, la emoción se impuso. “Me nace del alma, del corazón y de la garganta, llena de emoción, acompañar al Tin Delgado en la jugada hacia el gol que le dio la victoria a Ecuador”.PublicidadPublicidad“Por eso es que yo digo ‘nos vamos al Mundial’, porque yo sentía que si Delgado hacía ese gol, Ecuador iba a ir al Mundial, y no me equivoqué”, relató.Con el paso del tiempo, Harb sigue defendiendo la autenticidad de ese momento. “Me siento orgulloso porque no fue planificado, lo planificado a veces no impacta. Fue algo emotivo, nacido del raciocinio, de que en los cálculos veía que la victoria nos clasificaba”.PublicidadLa imagen de la jugada le provoca sentimientos encontrados: “Cuando veo que Delgado va al mano a mano con el arquero peruano, yo veía que iba avanzando un metro Delgado, íbamos avanzando un metro al Mundial, avanzaba 20 metros, avanzábamos 20 metros al Mundial... el destino de esa pelota era el nuestro”.“Cuando lo veo me emociono mucho y le agradezco al pueblo ecuatoriano, a la hinchada que tenga ese momento como uno de los más emotivos en la historia del fútbol ecuatoriano y en las transmisiones”, expresó.Y también recordó a su compañero de cabina en esa tarde histórica. “Agradezco el cariño que recibimos junto con Vicente Salgado, que en paz descanse”.Ese instante fue la ruptura definitiva de una creencia dolorosa. “Llegó un momento en el que decíamos que era imposible jugar un Mundial. Me voy a morir sin escuchar el himno en el Mundial, y lo decía yo que tenía 30 años, imagínate la gente que ya tenía 40, 60 o 70 años”.PublicidadEcuador presentó una convocatoria ‘sin juveniles que tomen atajos y que enciendan alarmas’La resignación era parte del discurso cotidiano. “Siempre decíamos que esta vez será, pero no pasaba nada”.Para Harb, el cambio rotundo que vivió el fútbol ecuatoriano es 100 % mérito de Dusan Draskovic, quien padece una enfermedad y requiere de apoyo.“Ecuador siempre tuvo grandes jugadores, pero lo que ahora los hace brillar es la formación. Hay un hombre que fue el gran sembrador de esto que se llama Dusan Draskovic, que a propósito está muy enfermo y necesita apoyo; él nunca lo ha pedido porque es digno”.“Él es el verdadero transformador del fútbol ecuatoriano, no (Hernán Darío) Bolillo Gómez, (Francisco) Maturana o Luis Fernando Suárez”, aseveró.En paralelo, el actual comentarista de radio Centro y Marca 90 también fue protagonista desde la gestión. Como presidente del Círculo de Periodistas Deportivos del país, asumió un rol activo para acompañar a la Selección.‘El hércules de la suerte’“Yo siempre tuve como propósito servir al periodista deportivo. Siempre estaba pendiente de que se respete al periodista, que le den sus credenciales”, aseguró Harb.La eliminatoria también se vivía desde la logística. “Y de una de las cosas que nos preocupábamos era que el periodista tenga las facilidades de cubrir esa eliminatoria y alquilábamos un bus que salía de la sede del Círculo de Periodistas que iba hasta Quito gratuitamente”.Pero la idea fue más allá: “Yo estaba pensando en cómo llevar a la gente a Perú, estaba pensando en alquilar un bus, aunque sabía que era un viaje de dos a tres días”.Las gestiones se aceleraron luego de un viaje en avioneta con Omar Quintana (+) y Luis Ceballos en Portoviejo, antes de la transmisión de un partido del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol. “Le comuniqué la idea a Gustavo González, sobrino de Gustavo Noboa (+), expresidente de Ecuador; él habló con el general de la FAE (Fuerza Aérea Ecuatoriana) Oswaldo Domínguez, y le dijo que encantado”.La respuesta superó cualquier expectativa. “Me dijo que no me preocupara, que si el periodismo tenía que acompañar a la Selección, la iba a acompañar a todos los partidos que faltan de visitante. Son cuatro, le dije”.“Cuente con ese avión para esos cuatro viajes, me dijo”.“Lo único que nos pidió es que asumiéramos los costos del combustible y los viáticos para los pilotos y militares. En cuestión de horas se llenaron los cupos, que eran 100. Todo se lo dejé a cada periodista en $ 50, una ganga”, dijo Harb.Incluso cuando la clasificación ya estaba asegurada, el acuerdo se cumplió. “El último partido era en Santiago (Chile), pero ya Ecuador estaba clasificado. La FAE me dijo que el avión estaba para los cuatro partidos, así que nos teníamos que ir; llamé a todos”.‘Kendry Páez no se ganó el derecho de estar en el Mundial; la convocatoria también debe premiar el presente’“El propio Luis Chiriboga Acosta (expresidente de la FEF) lo llamó el ‘hércules de la clasificación’”.Harb también analizó el rumbo actual del fútbol ecuatoriano y respaldó la gestión de Francisco Egas al mando del organismo:“Ha sido un gran trabajo de Francisco Egas, ha tenido absolutamente merecidas las tres elecciones. Ojalá no lo molesten porque ha hecho un gran trabajo. En este país vamos de mal en peor, somos atrasapueblo: al que hace un buen trabajo hay que hundirlo”.El balance deportivo, para él, es positivo. “Egas ha tenido éxito. Los tres técnicos que trajo dieron resultado”. Detalla cada proceso: “Gustavo Alfaro con la renovación necesaria, Sánchez Bas hizo una buena Copa América, por penales quedamos fuera contra el campeón del mundo y de América. Pero como todo es malo...”.Y destacó el presente. “Beccacece ha hecho un trabajo extraordinario, solo ha perdido su primer partido que fue contra Brasil de visita, con autogol. De ahí no ha perdido y hemos enfrentado a potencias mundiales”.Por otro lado, el Pocho sostuvo que el combinado nacional tiene todo para poder ser protagonista en su quinta Copa del Mundo.“Ojalá que Ecuador pueda levantar su nivel en ofensiva. Ahoga al rival, es un despliegue impresionante y eso es mérito del cuerpo técnico”. La defensa, para Harb, es un argumento irrefutable. “Tiene la mejor defensa del planeta, dos de sus tres integrantes jugaron la final de la Champions League, esa es una evidencia”.Y agregó: “Si nuestros jugadores son capaces de hacer goles, de uno a dos goles, Ecuador no pierde. No quiero decir que lo veo en la final, no quiero vender humo, pero tampoco quiero descartarlo”.El expresidente de Barcelona SC reconoció que su mentalidad de ciudadano ecuatoriano es la que no le permite asegurar al 100 % que Ecuador puede dar una sorpresa en el Mundial.“Si fuera más realista y menos acomplejado, te diría que Ecuador tiene posibilidades de llegar lo más lejos posible, en una semifinal o final. Como soy un ecuatoriano acomplejado, que no creo en lo nuestro, te digo que vamos a tratar de llegar a octavos, por ahí a cuartos”, sentenció. (D)