Una start-up surgida de la Universidad de Texas en Austin, está probando materiales de doble uso para resolver problemas del almacenamiento de hidrógeno. El desafío consiste en reducir la dependencia de las pilas de combustible de materiales críticos y, así, ser más eficientes y accesibles.La investigación la realiza Celadyne Technologies, una empresa dedicada a la ciencia de materiales y sistemas energéticos, surgida de la Escuela de Ingeniería Cockrell de la universidad, mediante el programa Discovery to Impact.“Celadyne Technologies está abriendo camino hacia dispositivos más económicos y eficientes que impulsarán la adopción del hidrógeno para alimentar la defensa, el transporte y la manufactura”, declaró Mark Arnold, vicepresidente asociado de Discovery to Impact.La empresa utilizará 250.000 dólares del Fondo de Capital Semilla (UT Seed Fund) para impulsar el papel del hidrógeno en la seguridad de aplicaciones industriales y de defensa, al tiempo que construye una economía energética más resiliente. La tecnología de doble uso de Celadyne fortalece la cadena de suministro de hidrógeno y permite avances en vehículos y operaciones en ubicaciones remotas.¿En qué consisten las mejoras?El hidrógeno es un elemento muy abundante y versátil que puede suministrar y almacenar energía mediante reacciones químicas ocurrida en las pilas de combustible. Para que contribuya significativamente al suministro energético mundial, estas pilas deben ser más eficientes. Ese es el principal objetivo de las investigaciones de la start-up.La empresa está resolviendo el desafío mediante el rediseño de la membrana, elemento central de los dispositivos de hidrógeno, según explica un comunicado de la Universidad de Texas en Austin. Las pilas de combustible dependen de membranas para la conductividad y la separación de gases.Agrega que, “sin embargo, las membranas existentes presentan problemas de durabilidad, baja eficiencia y graves riesgos de seguridad, especialmente cuando el hidrógeno las atraviesa y forma mezclas explosivas con el oxígeno, un problema que Celadyne Technologies mitiga directamente”. Sus dos productos de membrana, Dura y Electra, permiten que los dispositivos funcionen más rápido, soporten temperaturas más elevadas y tengan una mayor vida útil.“El hidrógeno puede definirse como un problema de ciencia de materiales. La membrana es el componente clave que determina el rendimiento de cualquier dispositivo electroquímico, como una pila de combustible. Por lo tanto, al perfeccionar este material, logramos mejoras en todas las aplicaciones posteriores”, afirmó Gary Ong, fundador y director ejecutivo de Celadyne.El programa Discovery to Impact, según informa la Universidad, lleva descubrimientos revolucionarios al mercado, transformándolos en productos, servicios y soluciones que cambian el mundo. Apoya a los innovadores del campus en la divulgación de ideas, la protección de la propiedad intelectual y la creación de alianzas comerciales con la industria mediante la concesión de licencias de tecnologías y la investigación colaborativa.También impulsa emprendimientos y apoya a las start-ups que surgen de la actividad investigadora de la Universidad a través de espacios de innovación e incubadoras de primer nivel, capacitación y recursos para el emprendimiento, y acceso a capital, incluido el Fondo de Capital Semilla.
Confirmado: una investigación en Texas logró mejoras inéditas en la confección de pilas de combustible de hidrógeno que podría cambiar la industria energética de EE.UU.
La innovación busca mejorar la eficiencia del almacenamiento de hidrógeno.El aporte de la Universidad de Texas al proyecto.
Celadyne Technologies desarrolló membranas de hidrógeno de doble uso que mejoran durabilidad y eficiencia con $250k de apoyo. Abre mercados en defensa y manufactura, crítico para infraestructura energética nacional y resilience de supply chain.













