Perú decidirá este domingo quién será su próxima presidenta o presidente entre los polos opuestos que representan la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez.Los candidatos están en empate técnico. El sondeo realizado por la encuestadora Ipsos y presentado a clientes privados debido a la prohibición en Perú de difundir cifras una semana antes de la votación, muestra que Sánchez tiene una intención de voto de 43.8% y ha adelantado por muy poco a Fujimori, que registra 43.2%. En la primera vuelta, el 12 de abril, participaron 35 candidatos. Entonces, Keiko obtuvo 17% de los sufragios y, tras semanas de conteo, Sánchez llegó a 12%, al superar por 21 mil 239 votos a Rafael López Aliaga, ultraderechista y exalcalde de Lima. Lee también Abren juicio oral a Roberto Sánchez en Perú; acusación se da en plena segunda vuelta electoral contra Keiko FujimoriEl analista político peruano Gonzalo Banda afirmó que ambos candidatos se enfrentan a una importante oposición, indicó el medio The New York Times tras la primera vuelta. “El país volverá a polarizarse, sin duda”, adelantaba.Jonathan Stonestreet, director asociado sénior del Programa de Democracia del Centro Carter, detalló que “tras las elecciones presidenciales de 2021, decididas por un margen muy estrecho, el bando perdedor alegó fraude, lo que supuso un duro golpe para la confianza pública en los organismos de gestión electoral, hasta entonces reconocidos como un modelo de cómo organizar unas elecciones”.Agregó que “más allá de 2021, la polarización política se ha intensificado y la confianza en muchas instituciones se ha desplomado, incluyendo el Poder Legislativo nacional y los partidos políticos. En 10 años, ha habido ocho presidentes, varios de ellos destituidos mediante juicio político”.Lee también Peruanos deciden el domingo entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez; elegirán a su noveno presidente en 10 añosStonestreet agregó que “igualmente es importante el comportamiento de los candidatos. En una contienda reñida, ¿aceptará el perdedor el resultado? —o lo impugnará responsablemente por la vía legal— en lugar de atacar el proceso? Perú ha invertido un esfuerzo considerable en la construcción de un sistema electoral creíble. Esa credibilidad se erosiona rápidamente; para restaurarla se requiere una administración competente y una conducta responsable por parte de todos”.El Instituto Robert Lansing señaló en el informe Perú en una encrucijada: Las elecciones de 2026 y el futuro de la estabilidad política que “las elecciones de 2026 se desarrollan en un entorno político fragmentado donde ningún candidato goza de amplia legitimidad nacional. En cambio, la contienda se ha convertido en una segunda vuelta polarizada entre dos figuras sumamente divisivas: Keiko Fujimori, de derecha, y Roberto Sánchez, de izquierda”. Agregó que “la elección se ha transformado en un referéndum no sólo sobre la gestión económica y la seguridad, sino también sobre el legado del autoritarismo, el populismo antisistema y la orientación geopolítica de Perú”.Efraín Vilca (izquierda) y su familia reparan una red de pesca en la comunidad de Acora, a orillas del lago Titicaca, región de Puno, Perú. Foto: AFPFujimori, en su cuarto intento a la presidencia, propone construir cuatro megacárceles de máxima seguridad con administración temporal de las Fuerzas Armadas, una red de videovigilancia interconectada en las 24 regiones del país y el despliegue de patrulleros inteligentes. Prevé restablecer los “jueces sin rostro” y promete expulsar a indocumentados y realizar un corredor humanitario para quienes quieran regresar a su país.Lee también VIDEO: Policías y manifestantes chocan en Bolivia; operativo para desbloquear ruta deja 20 heridosSánchez, por su parte, ha criticado duramente el neoliberalismo y la “sacralización del mercado” y plantea una Asamblea Constituyente para cambiar el modelo económico, con mayor soberanía sobre recursos naturales y revisión de acuerdos comerciales y contratos de inversión. El candidato, un exministro del expresidente Pedro Castillo, también ha dicho que un eventual gobierno suyo se va “a recuperar la libertad” del exgobernante, en referencia al anuncio que ha hecho de que lo indultará. Castillo está encarcelado por haber intentado dar un golpe de Estado. Sánchez, de 57 años, es un sicólogo con una larga trayectoria política donde ha trabajado desde el ámbito local hasta llegar a ser ministro.El Instituto Robert Lansing indica en el informe que “Sánchez ha intentado moderar su imagen nombrando a economistas pragmáticos como Pedro Francke para tranquilizar a los inversores y a los mercados internacionales. Su retórica combina: temas de justicia social, desarrollo rural, críticas al neoliberalismo y control nacionalista sobre recursos estratégicos”. Lee también EU derriba dos drones de Irán que "amenazaban al estrecho de Ormuz"; "fuerzas estadounidenses permanecen en posición"Stonestreet, del Centro Carter, añadió que “si (...) le sumamos el temor de que dinero ilícito —como el narcotráfico o la minería ilegal— esté fluyendo hacia la política, muchos sienten que el sistema está siendo controlado por intereses externos. Todo esto creó un ambiente muy difícil de cara al 12 de abril”. El analista Iván Arena advirtió a BNamericas, plataforma de inteligencia de negocios sobre Latinoamérica, que en el país sudamericano existen corredores económicos ilegales que conectan la minería ilegal, el narcotráfico, el tráfico de armas y el lavado de dinero en zonas como Marañón, Putumayo, Loreto, Cajamarca, Huánuco y Apurímac. “Si no vemos esto como un corredor económico de minería ilegal y economía criminal, no vamos a abordar el problema de raíz”, señaló.Según datos oficiales, la minería ilegal genera aproximadamente 7 mil millones de dólares anuales, mucho más que los cerca de mil 200 millones de dólares que genera anualmente el narco.Lee también Tiroteo cerca del Old West End Festival deja 12 heridos en Ohio; policía busca a sospechososOtra preocupación para los peruanos es la inseguridad. La extorsión, por ejemplo, se ha extendido por todo Perú en los últimos cinco años. Durante ese periodo, las denuncias por extorsión se quintuplicaron, alcanzando los 28 mil 948 casos el año pasado, mientras que los homicidios se duplicaron, llegando a 2 mil 226 en 2025, según datos oficiales.Los peruanos también votaron para escoger a 130 diputados y 60 senadores de un Congreso bicameral.Fuerza Popular obtuvo 22 senadores y 39 diputados, mientras que el grupo de Sánchez consiguió 14 senadores y 32 diputados.Lee también Muere Alan Riding, excorresponsal de The New York Times; documentó conflictos armados y esto escribió sobre MéxicoMitra Taj, periodista independiente radicada en Lima, indica en conversación con Henry Ziemer, investigador del Programa para las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington, que “veremos diferentes escenarios con cada candidato. Si Keiko Fujimori gana será la primera vez en un largo tiempo, creo que en este siglo, que veremos a una presidenta tan alineada con la mayoría del Congreso, al menos ideológicamente, por lo que será muy difícil destituirla”.Taj añade que “Sánchez enfrentaría los mismos retos que Castillo con un Congreso de derecha”. Menciona que, no obstante, “Sánchez no es Castillo y es más estratega (...) es más negociador que Castillo”. “Aunque sus grandes promesas como aprobar una nueva Constitución y quizá nacionalizar algunos de los recursos estratégicos (...) eso será muy difícil que pase en el Congreso”.“Sánchez tiene menos posibilidades de actuación en temas grandes que pretenda llevar a cabo porque no tiene mayoría y tendrá la obligación de reclutar un mayor número de voluntades diversas. Pero, aunque Keiko Fujimori lo tiene un poco más fácil, las sumas y restas no le dan garantía de un gobierno a su medida”, comentó la politóloga Paula Távara a El País.Lee también Detienen a cinco personas en protesta contra ICE en Nueva Jersey; autoridades prometen endurecer accionesPara el Instituto Robert Lansing el proceso “no es simplemente una contienda entre derecha e izquierda. Es una lucha por la identidad política de Perú, el futuro de su democracia, el papel del Estado en la economía y el equilibrio entre orden y representación. Independientemente del resultado, es improbable que las elecciones generen estabilidad inmediata. En cambio, podrían representar otra fase en la prolongada crisis de gobernabilidad de Perú, una crisis cada vez más marcada no sólo por las divisiones internas, sino también por la creciente competencia geopolítica entre Estados Unidos y China en América Latina”. Con información de agenciasÚnete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.