En medio de un frágil alto el fuego en unas negociaciones enconadas entre EEUU, Israel e Irán, el secretario del Tesoro de EEUU ha abierto la posibilidad de utilizar los activos iraníes embargados para realizar tareas de reconstrucción en los países del Golfo aliados como Kuwait, Bahréin, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo.El plan buscaría utilizar, en palabras de una fuente cercana a Bessent "todos los recursos disponibles" para realizar las tareas de reconstrucción y estabilización de la región, siempre clave tanto en los planteamientos militares como económicos del gigante norteamericano. Ahora bien, según hemos podido conocer, una parte importante de los planteamientos del posible acuerdo de paz implica la liberación de una importante parte de los activos embargados, por lo que esta jugada podría condicionar de forma radical las futuras negociaciones.
¿Qué sabemos?
Los activos congelados actualmente representan uno de los mayores montos en conflictos recientes. Según cálculos de agentes especializados, el monto total se movería cerca de los 100.000 millones de dólares, distribuidos en bancos, inversiones y empresas por todo el mundo. Estos fondos, en su mayoría, provienen de las ventas de petróleo y gas de Teherán previas al estallido del conflicto, que complicó el proceso y situó este dinero en una suerte de limbo.












