Sebastián Rodríguez Mora |
Buenos Aires (EFE).- Veinte años después de su debut en la selección argentina, en los que ha roto incontables registros históricos, Lionel Messi tiene la posibilidad de alcanzar este año dos de los récords que le faltan: convertirse en el jugador que más partidos ha ganado y ser el mayor goleador en la historia de la Copa del Mundo.
Pese a que aún está recuperándose de una sobrecarga muscular, el capitán argentino sólo tendrá que pisar el campo de juego en alguno de los partidos de la cita de Estados Unidos, México y Canadá para superar a jugadores como Lothar Matthäus, Rafael Márquez, Andrés Guardado y Gianluigi Buffon, al haber participado en seis Mundiales distintos, cifra que también pueden alcanzar este año el portugués Cristiano Ronaldo y el guardameta mexicano Guillermo Ochoa.
Mundial de 2022
En Catar 2022, cuando llevó a la Albiceleste al tercer título mundialista de su historia (tras los de 1978 y 1986), Messi superó a Matthäus en cantidad de partidos disputados en la historia de la competición, alcanzando los 26, distribuidos además entre Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018, y sumando así un nuevo récord a su colección.













