Prince Yassa |
Kinsasa (EFE).- «He visto la muerte de cerca», confiesa a EFE con emoción el congoleño Etienne Enzo, un enfermero que contrajo ébola y logró curarse en la provincia de Ituri, epicentro del brote del virus en el este de la República Democrática del Congo (RDC) que mantiene en alerta a más de diez países en la región.
Enzo, de 44 años, es uno los cuatro enfermeros contagiados que posaron con orgullo y alivio el pasado domingo, junto al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, en Bunia, capital de Ituri, con los certificados que acreditan su recuperación frente a la enfermedad.
Para este enfermero del Centro Médico Evangélico de Bunia, derrotar al ébola representa un renacimiento después de que su dedicación absoluta al cuidado de los pacientes en primera línea casi le costara la vida.
Un miembro del personal médico desinfecta una puerta en el Hospital General de Bunia en la provincia congoleña de Ituri. EFE/EPA/Dieudonne Dirole








