El regulador de activos estatales de China ha ordenado a las empresas estatales del país que dupliquen su gasto en investigación básica de aquí a 2030. El objetivo de la medida es incentivar a algunas de las mayores compañías del país para que se conviertan en inversores a largo plazo, mientras que Pekín trabaja para desarrollar tecnologías propias.Y es que China se ha propuesto movilizar lo que ha denominado como "capital paciente", fondos orientados al largo plazo con una mayor tolerancia al riesgo, para financiar su estrategia de aprovechar las tecnologías emergentes como motor de desarrollo económico.
"Para desarrollar nuevas fuerzas productivas de calidad y fortalecer el desarrollo de las industrias del futuro, debemos desarrollar activamente el capital de riesgo y aumentar el capital a largo plazo", decía al respecto un comunicado oficial del Partido Comunista de China.
La designación de "nuevas fuerzas productivas de calidad" ha surgido con mayor frecuencia en las comunicaciones oficiales desde que el presidente Xi Jinping abordara el tema el pasado mes de septiembre. Este concepto está vinculado al plan nacional para la transición hacia un modelo de crecimiento económico más tecnológico y para impulsar al país hacia posiciones más altas en la cadena de valor global.













