Dos elefantas caminan sobre una minicancha de futbol improvisada en el zoológico de Guadalajara. Dos arcos, la pelota, las banderas de México y Sudáfrica y apetitoso pasto son sus artilugios para predecir el resultado del partido inaugural del Mundial 2026.

En segundos, deciden comerse primero la yerba del lado mexicano y la predicción está hecha. Poco después una de las elefantas tira el arco sudafricano para “confirmar” el pronóstico que favorece al país que las acoge en el juego del próximo jueves.

Este ejercicio de adivinación de cara al mundial de futbol, que tiene como antecedente al inolvidable pulpo Paul en Sudáfrica 2010, es una “actividad de enriquecimiento ambiental”, explica a la AFP el veterinario zootecnista Iván Reynoso.

“La idea es que los animales van a realizar predicciones de distintos partidos que se jugarán”, añade el experto.

De inmediato, es turno de Chenchi y Faustina, dos gorilas de tierras bajas. Se les presentan dos piñatas con la forma de las camisetas de España y Uruguay, que medirán fuerzas el 26 de junio en la propia Guadalajara.