Francesco OlivoMadrid. Corresponsal 06/06/2026 21:30 Actualizado a 06/06/2026 21:47 El primer verdadero baño de masas de León XIV en Madrid llegó por la noche, con la vigilia organizada en la plaza de Lima, a la sombra del Santiago Bernabéu. La Policía Nacional cifró la asistencia en unas 500.000 personas llegadas de distintos puntos de España. Entre ellas resonaron cánticos que parecían rescatados de otras épocas: “¡Esta es la juventud del Papa!”.El Pontífice recorrió el paseo de la Castellana a bordo del papamóvil entre una multitud entusiasta. Incluso desde los edificios cercanos al estadio, cuyos vecinos suelen ser especialmente sensibles al ruido y han protagonizado una larga batalla judicial contra los conciertos del Bernabéu impulsados por Florentino Pérez, muchos participaron en la fiesta colgando banderas españolas y enseñas amarillas con el rostro del obispo de Roma. Esta vez soportaron durante horas un estruendo que en otras circunstancias habría provocado protestas, aunque quizá el espíritu cristiano ayudó a sobrellevarlo.Imagen de la plaza de Lima en el encuentro con el PapaDani Duch / PropiasPrevost aprovechó la ocasión para recorrer algunos episodios de su propia biografía espiritual, como misionero y obispo en PerúEn un formato de preguntas y respuestas ya habitual en los encuentros papales con jóvenes desde tiempos de Francisco, León XIV les dejó un mensaje sencillo: para cambiar el mundo no hace falta ser influencer, sino personas auténticamente humanas y creíbles. “La misión que os confío es precisamente esta: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!”, afirmó.Prevost aprovechó la ocasión para recorrer algunos episodios de su propia biografía espiritual. Recordó en particular los años vividos en Perú como misionero y después como obispo. Aseguró que conserva sobre todo el testimonio de fe de un pueblo marcado por muchas dificultades, pero lleno de esperanza. El encuentro con las heridas y las alegrías de la gente, explicó, le ayudó a crecer en el seguimiento de Jesús y le transformó mientras anunciaba el Evangelio. “La palabra del Señor lleva paz donde hay conflicto y se convierte para todos en fuente de reconciliación y de justicia”, afirmó.Baño de jóvenes en la llegada del Papa a la Plaza de LimaDani Duch / PropiasLee tambiénEl Papa también explicó que, además de san Agustín, hay tres santos que han marcado especialmente su camino. El primero es San Juan Crisóstomo, al que presentó como un ejemplo de amor por la verdad y de valentía para proclamarla incluso frente al poder. El segundo es santo Tomás de Villanueva, el agustino español y arzobispo de Valencia del siglo XVI, cuya dedicación a la reforma de la Iglesia y a la caridad sigue inspirándole. El tercero es santo Toribio de Mogrovejo, también español, misionero en Perú y defensor de los pueblos indígenas, a quien puso como modelo de compromiso con la justicia frente a los abusos y la corrupción.“Si ellos fueron capaces, ¿por qué yo no?”, recordó haberse preguntado muchas veces contemplando la vida de estos santos. Y trasladó la misma pregunta a los jóvenes, invitándoles a buscar ejemplos de vida capaces de resultar atractivos también para las nuevas generaciones.