Una manifestación por el derecho a la vivienda en Valencia ha exigido que “los contratos de alquiler bajen los precios y sean indefinidos” frente a la crisis habitacional, a la vez que ha denunciado que “el Gobierno no hace nada”: “Acabemos con este negocio”. La capital valenciana se une así a otro grupo de capitales españolas donde este sábado han habido movilizaciones para reivindicar vivienda asequible. En Alicante ha tenido lugar por la mañana. La protesta, convocada por Entre Barris, el Sindicat d’Habitatge de Valencia, el Sindicato de Inquilinos de Valencia y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), ha transcurrido desde la Plaza de San Agustín hasta las Torres de Serranos, y tenía por lema Acabem amb el negoci de l’habitatge [Acabemos con el negocio de la vivienda].La portavoz del Sindicat d’Habitatge de Valencia, Julia Sendra, ha defendido que se está “frente una crisis de la vivienda sin precedentes con precios históricos que no se pueden pagar”. Se ha quejado de que “el Gobierno no hace nada porque protege a los rentistas y especuladores y no protege el derecho a la vivienda”.Por su parte, la representante del Sindicato de Inquilinos de València, Andrea Leixos, ha reivindicado “terminar con las empresas de desocupación y que los contratos de alquiler bajen los precios y sean indefinidos”.En esta línea, el portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha añadido que una de las reivindicaciones que exigen en esta manifestación “es el fin de todos los desahucios”, ya que, a su juicio, “no hace falta que haya más familias que se queden en la calle sin alternativa habitacional”.“Los gobiernos son responsables de esta situación y las medidas deberían empezar por la expropiación de las viviendas de toda la banca rescatada”, ha subrayado.El portavoz de la asociación vecinal Entre Barris, Quique Gallego, ha resaltado la última medida que proponen los cuatro colectivos convocantes: “La prohibición de la compra-venta de viviendas con fines especulativos y, en conjunto con esta y el resto de demandas, se acabará con el negocio de la vivienda”.En este sentido, Gallego ha destacado que “no se puede seguir permitiendo que la vivienda sea un negocio” y que acceder a ella sea “imposible para toda la gente”.Frenar los desahuciosEn un manifiesto, las asociaciones convocantes han reclamado “frenar los desahucios de manera indefinida, bajar los precios del alquiler y establecer los contratos indefinidos, expropiar los pisos vacíos y dedicados a la especulación turística e inmobiliaria, prohibir la compra-venta de pisos de manera especulativa e ilegalizar las empresas de desocupación”.En este marco, han reclamado que “centenares de miles de personas se encuentren en una situación límite, con notificaciones de finalización de contrato, denuncias por impagos y anuncios de no renovación”. Así, han puesto de relieve que, “mientras los salarios están prácticamente estancados, la vivienda se ha disparado un 78% en los últimos cinco años y ya ha superado los 1.300 euros de media de alquiler en la ciudad”.“También nos enfrentamos a nuevas formas de precarización de la vivienda, como el alquiler temporal por motivos turísticos o por habitaciones, o el ‘co-living’”, han recalcado.Según se recoge en el manifiesto, “estos fenómenos están llegando incluso a los barrios más periféricos y a los pueblos de los alrededores de la ciudad y afectan directamente a la vida de los ciudadanos, con cada vez más vecinas expulsadas de sus casas”.