Dos hombres armados irrumpieron la noche del viernes en la parroquia Divino Maestro de Rancagua, unos 80 kilómetros al sur de Santiago, y dispararon contra un joven de 27 años de nacionalidad colombiana, dejándolo herido en la cadera y un tobillo. La comunidad acababa de finalizar una misa en la que recordaron a la madre de la víctima, quien falleció dos semanas atrás en una balacera en la misma ciudad. Tras la eucaristía, los fieles estaban celebrando los 30 años del vicario de la parroquia cuando comenzó el ataque. El joven fue trasladado al Hospital Regional y se encuentra sin riesgo vital. Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) está investigando lo ocurrido en el templo para identificar a los responsables, quienes este sábado permanecen prófugos.Tras la celebración de la misa, un hombre aún no identificado ingresó a la iglesia y comenzó a dispararle al joven colombiano, hiriendo en las extremidades y provocando daños a la infraestructura del templo. El atacante se retiró del recinto, pero entró otro hombre armado que persiguió a la víctima hasta la sacristía. Al no poder abrir la puerta, disparó cinco veces contra ella antes de huir. Agentes de Carabineros de la región de O’Higgins informaron que el herido fue atendido por personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y trasladado al Hospital Regional. El párroco Cristian Giadach relató a Radio Bío Bío que habían ofrecido una misa de recuerdo por una persona que había sido baleada en la calle Rubio -la madre del jove colombiano- y que después de la eucaristía estaban celebrando con una torta los 30 años de aniversario del Padre Ricardo, el vicario de la parroquia. “Por ende, había un grupo importante de gente”, apuntó. Entre los feligreses había familias con niños, que se lanzaron al suelo cuando comenzaron los disparos.El Obispado de Rancagua condenó el suceso y enfatizó que los templos están llamados a ser “signos de paz, acogida y esperanza” y deben permanecer como espacios seguros. “Nos preocupa profundamente que la violencia se haga presente en ámbitos que deben ser de paz”, señaló la diócesis en un comunicado, haciendo un llamamiento a transformar el momento de dolor en una oportunidad para hablar sobre la violencia.El alcalde Raimundo Agliati, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), de la derecha tradicional, calificó lo ocurrido de “gravísimo” y que merece “la más absoluta condena”. “Que sujetos armados efectúen disparos en el contexto de una misa constituye un hecho de violencia inaceptable que golpea a toda nuestra comunidad”, sostuvo y añadió: “No vamos a normalizar la violencia ni aceptar que nuestras familias, nuestros barrios, nuestros espacios públicos o nuestros lugares de culto se transformen en escenarios de delincuencia”.
Balacera en una iglesia de Rancagua deja un herido: “No vamos a normalizar que los lugares de culto sean escenario de delincuencia”
La víctima, un joven colombiano de 27 años cuya madre murió producto de unos disparos hace semanas, se encuentra hospitalizado, sin riesgo vital











