CubaLa desaparici�n del General del Ej�rcito de la agenda p�blica tras su imputaci�n por parte de EEUU se interpret� como una medida de seguridadRa�l Castro y Miguel D�az-Canel, en una fotograf�a distribuida por la Presidencia de Cuba este s�bado.Daniel LozanoActualizado S�bado,
junio
15:51Ra�l Castro reapareci� ayer viernes en La Habana para que le celebraran sus 95 a�os en una "gala hermos�sima en el teatro Karl Marx", tal y como recogi� el diario Granma, bolet�n oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC). El General de Ej�rcito permanec�a a buen recaudo desde que, a mediados de mayo, Estados Unidos le imputara por los cuatro asesinatos cometidos hace tres d�cadas, cuando sus fuerzas a�reas derribaron dos avionetas de la organizaci�n Hermanos al Rescate, que auxiliaba a los cubanos que hu�an de la isla durante la Crisis de los Balseros. Su desaparici�n de la agenda p�blica, tras encabezar la marcha del Primero de Mayo y en medio de la m�xima presi�n que Estados Unidos impone contra el r�gimen comunista, se interpret� como una medida de seguridad tras la imputaci�n estadounidense y con la extracci�n de Nicol�s Maduro como principal referente. "Las canallescas calumnias y las insensatas e ilegales acciones [contra Ra�l] s�lo nos han unido m�s, porque Ra�l es Ra�l y, al igual que Fidel, es insustituible", predic� el presidente Miguel D�az-Canel en un acto que tambi�n sirvi� para rendir homenaje a "los hombres y mujeres del Ministerio del Interior, garantes de la soberan�a, la tranquilidad ciudadana y la seguridad del Estado", recogi� Granma. Tanto Ra�l como D�az-Canel y el siempre invisible Alejandro Castro, hijo mayor del l�der revolucionario y jefe de la Inteligencia y Contrainteligencia castrista, han sido imputados o sancionados por Washington en las �ltimas semanas. Todo lo contrario que el nieto favorito del General de Ej�rcito, Ra�l Guillermo Rodr�guez Castro, quien acudi� al acto y se mantuvo siempre cerca de su abuelo, por algo es su jefe de escoltas. De momento la estrategia de Washington pasa por negociar con el famoso Cangrejo mientras exige la salida de los dem�s para iniciar una serie de reformas ante el "colapso" en el que se ha sumido la isla. Los dos �ltimos encuentros sucedidos en La Habana entre Rodr�guez Castro y el empresario y candidato republicano, Vic Mellor, han ahondado esta tesis. El estadounidense ha declarado que cen� en dos ocasiones con el Cangrejo y que se llev� la certeza de que est� dispuesto a "actualizar y llevar a Cuba al siglo XXI en lo empresarial y lo pol�tico". Mellor corrobor� que el nieto de Ra�l est� "totalmente abierto" a continuar como interlocutor de Washington y "dejar que Trump lidere el camino".










