ImpuestosEn puridad, habr�a que computarlos en la Declaraci�n de la Renta, aunque es habitual que no se haga como ocurre con los regalos de bodaEl papa Le�n XIV junto al rey Felipe VI tras pasar revista a la guardia Real en la Plaza de la Armer�a del Palacio Real.EFEActualizado S�bado,

junio

14:15Audio generado con IAAquellos espa�oles que hayan visto oportunidad de negocio en la visita del Papa Le�n XIV, que ha comenzado este s�bado en Madrid, y hayan puesto en alquiler sus pisos, garajes o incluso balcones, deber�n declarar a Hacienda en su Declaraci�n de la Renta los ingresos que consigan por los mismos. La Agencia Tributaria estipula que los ingresos obtenidos en este tipo de pr�ctica, similar a cuando se alquilar balcones en Semana Santa para ver las procesiones, deben ser declarados en el IRPF, pero lo cierto es que la trazabilidad de esos ingresos -si son bajos- es dif�cil de rastrear. Es algo similar a lo que sucede con los regalos que se reciben con motivo de una boda, que a priori deber�an declararse al fisco pero en general suelen pasar desapercibidos. S� es algo, no obstante, que la AEAT tienen en el punto de mira y a lo que podr�a estar atenta en funci�n del volumen de los ingresos obtenidos.Los tramos que se aplican son los del ejercicio en curso. Los de 2025, relativos a la �ltima Declaraci�n de la Renta, oscilan entre el 19% y el 47%, lo que supone que un contribuyente que tributa por un tipo contenido en esa horquilla ver� aplicado el mismo tipo a los rendimientos que obtenga por el alquiler de su balc�n o una de sus habitaciones. En cuanto a la legalidad de esta pr�ctica, los propietarios tienen potestad para hacerlo, mientras los inquilinos deber�n leer con atenci�n sus contratos de alquiler, ya que probablemente est� prohibido subarrendar estancias o partes de la vivienda.Estos d�as proliferan en las plataformas online de venta de segunda mano como Wallapop o Milanuncios las ofertas de alquiler de balcones, por ejemplo, para ver el recorrido del Pont�fice por las ciudades que va a visitar, como Madrid y Barcelona. Los precios pueden llegar a ser de 120 euros por persona dentro de un balc�n con capacidad para cuatro, lo que arrojar�a unos ingresos de 480 euros por dos horas de estancia en el mismo.