Sede de Netflix en California (Estados Unidos). EFE/JOHN G. MABANGLO/Archivo

Netflix ha reafirmado su estrategia en la industria cinematográfica al declarar que no seguirá colaborando con directores que insistan en estrenos exclusivos en cines. Dan Lin, presidente de la división de cine de Netflix, afirmó con claridad que la compañía ha asumido que existen cineastas con los que no buscará acuerdos futuros por este motivo. El mensaje, transmitido en una reciente entrevista con el New York Times, marca una diferencia significativa respecto al discurso conciliador que la plataforma había sostenido en los últimos años.En palabras de Lin, “hay un grupo de cineastas que todavía quieren estrenos teatrales. Esos son cineastas con los que hemos aceptado que simplemente no trabajaremos”. La declaración llega en un contexto en el que Netflix había mostrado señales de apertura hacia los cines, sobre todo tras su intento fallido de adquirir Warner Bros. y la decisión de ofrecer un estreno completo en salas para Narnia: The Magician’s Nephew, dirigida por Greta Gerwig. No obstante, la postura de Lin recalca que el streaming sigue siendo el núcleo del modelo de negocio de la empresa.PUBLICIDADNetflix mantiene su apuesta por el streaming como canal prioritario para sus producciones cinematográficas. Aunque en ocasiones recientes se permitió la exhibición en salas de títulos como Narnia: The Magician’s Nephew, la compañía ha dejado claro que esto no representa un cambio estructural de su política. Según el reporte, “la plataforma no trabajará con directores que insistan en estrenos teatrales”, una decisión que busca evitar conflictos recurrentes y optimizar recursos hacia proyectos alineados con su visión. Para quienes se preguntan por qué Netflix ha adoptado una postura tan definida, la respuesta se encuentra en las prioridades de la empresa: garantizar la exclusividad de su catálogo y maximizar la audiencia en su plataforma. Las declaraciones de Dan Lin evidencian que, pese a algunas excepciones en el calendario de lanzamientos, la estrategia central sigue siendo el consumo en streaming. El ejecutivo enfatizó que la empresa ha asumido la pérdida de colaboraciones con cineastas que ven el estreno en cines como condición indispensable.La posición de Lin contrasta con la de su predecesor, Scott Stuber, quien había buscado acercamientos con directores reconocidos a partir de propuestas de estrenos más amplios en cines. Stuber, conocido por sus vínculos con la comunidad creativa y su insistencia en captar a cineastas como Christopher Nolan, gestionó títulos como Roma de Alfonso Cuarón y Frankenstein de Guillermo del Toro, intentando ofrecerles exhibición más allá de la ventana mínima requerida para premios. Mientras Stuber apostaba por la diplomacia y el diálogo con los llamados “puristas del cine”, Lin opta por una política más definida y menos negociable. El artículo del New York Times subraya que Lin, pese a su exitosa trayectoria como productor de películas como The LEGO Movie y Sherlock Holmes, demuestra un estilo menos apegado a las convenciones de Hollywood.PUBLICIDAD(Netflix)El caso de Remarkably Bright Creatures ilustra la dinámica interna de la toma de decisiones en Netflix. Según el artículo citado, la actriz Sally Field propuso estrenar el filme en otoño para aumentar sus posibilidades de nominación al Oscar. Lin, en cambio, defendió que la fecha óptima era justo antes del Día de la Madre, dado el perfil familiar de la historia. El resultado fue que la película permaneció durante un mes en el Top 10 de la plataforma. Pese a las declaraciones de Lin, Netflix continúa permitiendo lanzamientos selectos en cine. En diciembre, Las aventuras de Cliff Booth de David Fincher tendrá funciones en formato Imax, lo que sugiere que la empresa mantiene cierta flexibilidad con proyectos específicos. Sin embargo, la excepción no anula la regla general: la prioridad es el streaming.Lin reconoce que su franqueza puede incomodar a algunos talentos. Relató que, en sus primeros meses al frente de la división, cometió el error de interpretar literalmente el pedido de sinceridad de los cineastas, lo que en ocasiones generó tensiones. “Ahora aprendo a leer mejor a las personas y a decir la verdad de la forma más productiva posible”, afirmó. La estrategia de Netflix resulta clara: la empresa ha decidido asumir la pérdida de colaboraciones con directores reacios a renunciar al estreno en salas. Para la compañía, el futuro inmediato del cine propio seguirá estando en la pantalla doméstica.PUBLICIDAD