El expresidente cubano Raúl Castro ha asistido este viernes a un acto de homenaje por su 95 cumpleaños en La Habana, en su primera aparición pública desde que fue imputado con cargos penales en Estados Unidos por el derribo de dos avionetas de exiliados hace 30 años.

Castro, retirado de sus cargos y actual “líder al frente de la revolución cubana”, según la terminología oficial, ha estado acompañado por el presidente Miguel Díaz-Canel y altos representantes del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), el Gobierno y familiares, en el acto que también conmemoró el 65 aniversario de la creación del Ministerio del Interior (Minint).

Díaz-Canel ha destacado que éste es uno de los cumpleaños más celebrados en la isla y ha elogiado a Castro como jefe militar y estadista, y ha recalcado su “alto valor simbólico” y asegurado que “Raúl es Cuba y a Cuba no se toca”, en referencia a la reciente imputación de EEUU en su contra y al bloqueo estadounidense, recrudecido a finales de enero y que está asfixiando al país.

El mandatario ha insistido en señalar que Cuba “quiere la paz” y ha afirmado que sigue “apostando por un clima de entendimiento con EEUU sobre la base del respeto mutuo”. Ha dicho, asimismo, que si la isla es atacada responderá en “legítima defensa” y, “si intentan entrar, que no quepan dudas (que) habrá combate decidido y firme”.