Gran Rosario se consagró como el principal nodo – eje de una red agroindustrial exportadora – de alcance global, y superó al gran Puerto de Nueva Orleans en EE.UU, y la Cuenca de Santos en Brasil.Esta enorme región portuaria se extiende a lo largo de 70 kilómetros del Río Paraná entre Timbúes y Arroyo Seco, y en ella se concentran 70 terminales portuarias, y se despliega la mayor y más moderna industria aceitera del sistema global, según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).Esta región embarcó el año pasado 75.7 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos, en una muestra de extraordinaria eficacia logística y organizativa propia de la Argentina de hoy.Esto le otorga un papel absolutamente central en el comercio internacional de productos agrícolas del siglo XXI.Según la BCR, el complejo rosarino debe compararse con los 74.8 millones de toneladas despachadas desde Nueva Orleans, y las 60 millones de toneladas canalizadas por el Puerto de Santos.Estos datos implican que en la provincia santafesina y su admirable puerto oceánico se ha producido una integración prácticamente completa entre producción primaria, procesamiento industrial y logística portuaria, que tramita más de 70% de la producción agrícola nacional.Hay que agregar que el Gran Rosario es una región profundamente transnacionalizada en la que tienen una participación protagónica las grandes transnacionales de los agroalimentos entre ellas Cargill, ADM, Dreyfus, y la compañía china Cofco / Noble, que es la mayor importadora de agroalimentos de la República Popular, convertida a su vez en el centro y eje del consumo mundial agroalimentario.La ubicación geopolítica del Gran Rosario es una de las causas fundamentales de su extraordinaria relevancia internacional, porque la totalidad de sus tierras productivas – las tierras más fértiles del mundo según cuenta Ezequiel Gallo en “La Pampa Gringa” – se encuentran a no más de 300 / 400 kilómetros de las instalaciones portuarias de su puerto oceánico.Esto hace que el Gran Rosario se haya convertido en el más grande de los puertos oceánicos agroalimentarios del mundo, porque los buques de carga que remontan el Río Paraná son capaces de transportar directamente el núcleo y la masa del sistema agroindustrial argentino, para venderle a través de su puerto oceánico, que es uno de los 3 primeros del sistema mundial, a más de 150 mercados internacionales.El caso de la soja es absolutamente crucial con 40.9 millones de toneladas embarcadas en 2025, lo que convierte al Gran Rosario en el 2do nodo exportador sojero del sistema global, sólo por detrás del Puerto de Santos.En el caso del maíz, el Gran Rosario también ocupa el 2do nodo portuario mundial, sólo que esta vez, con 22.8 millones de toneladas, lo hace por detrás del gigantesco Puerto de Nueva Orleans, la cabeza de la Cuenca del Mississippi.Brasil y EE.UU son, como se sabe, los 2 primeros exportadores de soja y maíz, respectivamente.El Gran Rosario, en suma, es un adelanto de la Argentina que viene en tanto profundice y acelere la transformación macroeconómica, financiera y cambiaria que está realizando en los últimos 2 años a través de una estrategia de superávit fiscal y eliminación de la inflación.Esto, a su vez, implica la apertura de su economía y su plena integración al sistema global, y deja atrás para siempre la economía cerrada, volcada hacia adentro, incapaz de competir y hondamente proteccionista por necesidad, que la ha hundido a lo largo de décadas en la mediocridad y la irrelevancia.Este año las exportaciones argentinas superarán U$S 100.000 millones, récord histórico; y el país tendría en 2026 un doble superávit fiscal y de cuenta corriente, con lo que podría clausurar la crisis crónica de su sector externo, denominada desde la década del ´50: “estrangulamiento de la balanza de pagos”.Todo esto está escrito, potencialmente, en los datos de la Bolsa de Comercio de Rosario sobre este gran puerto argentino. Son en definitiva un adelanto del país que viene.
El Puerto del Gran Rosario es un adelanto de la Argentina que viene
Este año las exportaciones argentinas superarán los U$S 100.000 millones, un récord histórico. Avanza en el país una transformación macroeconómica, financiera y cambiaria.










