Las columnas de humo se han disipado en Guadalajara, literal y simbólicamente. Hace 104 días, el operativo de captura en el que resultó muerto Nemesio Oseguera, alias El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), derivó en escenas de automóviles y camiones en llamas, calles desiertas, civiles asesinados y guardias caídos en enfrentamientos que hicieron dudar de que Jalisco pudiera ser la sede de cuatro partidos del torneo de fútbol apenas unos meses después. Pero, a una semana del primer juego, todo parece listo. “Si el Rey de España visita Guadalajara, es porque somos un Estado seguro”, se ufana el gobernador Pablo Lemus, quien será anfitrión del Rey Felipe en su visita del 26 de junio, cuando la selección de España se enfrente a Uruguay en el Estadio Akron de Guadalajara.Lo más paradójico es que, de las tres sedes mundialistas mexicanas, Guadalajara es la única que va a cumplir al 100% las obras comprometidas con la FIFA, incluida una línea de transporte público que conecta el aeropuerto con la ciudad. Horas antes de recibir a EL PAÍS, Lemus inauguró esa obra, que busca acabar con el suplicio de los visitantes que antes lidiaban con atascos viales de más de hora y media para llegar a la segunda metrópolis más importante del país. Pablo Lemus Navarro, un político de 57 años emanado del partido Movimiento Ciudadano, exalcalde de Guadalajara y de Zapopan, luce orgulloso. A una semana del 11 de junio, cuando Guadalajara será sede del partido Corea-República Checa, asegura que están listos al 100% y que el Mundial será un escaparate inigualable para terminar, de una vez, con la imagen de Jalisco en llamas que recorrió todo el mundo el día en que cayó El Mencho. Pero la presencia del cártel más poderoso no es el único tema de preocupación en Jalisco. La crisis de personas desaparecidas, que sigue siendo un penoso emblema del Estado, también preocupa a colectivos y organizaciones de derechos humanos, que han tapizado la infraestructura de Guadalajara con fichas de búsqueda, algunas con el diseño de las estampas del Panini. Lemus niega que se esté tratando de ocultar esa realidad, que contrasta con el ambiente de fiesta que ya se percibe en la llamada Perla Tapatía. “Son temas que no puedes ocultar debajo del tapete, se están atendiendo”, asegura, mientras la cuenta regresiva sigue su curso.Pregunta. El 22 de febrero, cuando cayó El Mencho, parecía imposible que Jalisco pudiera organizar el Mundial. ¿Qué ocurrió en estos cuatro meses? Respuesta. Fue un impacto mediático mundial para Jalisco y para México. El operativo del 22 de febrero y los acontecimientos de ese día afectaron muy negativamente la imagen de Jalisco, de Guadalajara y de Puerto Vallarta. Sin embargo, nuestro Estado, nuestras ciudades, previo a ese operativo, eran ciudades que vivían en paz, en las cuales la gente podía pasear, tomar el transporte público, trabajar cotidianamente sin ningún problema. Por más que han venido bajando los índices de delincuencia, cuando viene un evento de este tipo, lo tapa todo. Lo más difícil en estos cuatro meses ha sido cambiar esa imagen, que a la gente en el mundo se le borre esa herida y poderle mostrar la realidad. Somos una ciudad que vive en calma y todas esas imágenes que nos afectaron tan negativamente sucedieron en un día, pero en realidad, después de esos eventos, no ha vuelto a haber un acto delictivo relevante o una situación de alto impacto en Jalisco. Estamos esperando 2,5 o 3 millones de visitantes durante los 39 días del Mundial y se van a poder dar cuenta de lo que se vive en nuestro Estado y en nuestra ciudad. P. Pero esa paz previa de la que habla era simulada, ¿no? R. Fue un operativo muy exitoso y extraordinariamente necesario. Definitivamente lo que el país estaba viviendo previo a este operativo era algo que ponía en riesgo la gobernabilidad. Fue un operativo contra quien encabezaba el grupo delincuencial más grande del mundo; hay que dimensionarlo.P. ¿Las Fuerzas Federales siguen en Jalisco para garantizar que no haya represalias o un acto de venganza en pleno Mundial? R. Tenemos una coordinación absoluta con el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, con el general [Ricardo] Trevilla y con el almirante secretario. Tengo una comunicación constante y fluida y no a través de terceros; me hablan directamente de su celular personal al mío, y viceversa. El trabajo conjunto nos ha dado muy buenos resultados reconocidos por el propio gabinete de Seguridad. Hace unos días, el secretario mencionaba una disminución de más del 50% en los homicidios dolosos en Jalisco y del 47% en la incidencia delictiva. La verdad es que íbamos muy bien, vino este evento que sí nos causó un daño muy importante, sobre todo para la imagen, pero ahora estamos mejor todavía. P. ¿Se mantiene la alerta? R. Para que se dé una idea: nosotros tenemos 6.500 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) activos en Jalisco y para el Mundial nos enviaron 4.000 elementos más. Eso es muestra del interés del Gobierno federal. Estamos llegando a 10.500 elementos desplegados de Ejército y de Guardia Nacional. A eso hay que añadir 7.000 de la Policía estatal, 3.000 municipales de Guadalajara y 3.000 de Zapopan. P. Más allá de la seguridad, ¿usted diría que Jalisco ya está listo al 100%? R. Sí, acabamos todas las obras comprometidas. Hoy mismo inauguramos el sistema de electromovilidad que une el Aeropuerto Internacional de Guadalajara con la ciudad. Terminamos el cambio de imagen urbana desde el aeropuerto, con vías de acceso de primer mundo, como lo merece Guadalajara. Nueva infraestructura para transporte público, para el automóvil, para el peatón y el ciclista. Terminamos en tiempo y forma, en un año y cuatro meses, que es lo que llevo al frente del Gobierno, y sacamos esta obra únicamente con recursos estatales, 10.000 millones de pesos. P. ¿Qué más le va a dejar el Mundial a Jalisco? R. Es una muy buena excusa para hacer obras que quedan como un legado. Así como inauguramos hoy el sistema de electromovilidad del aeropuerto a Guadalajara, en dos semanas más inauguraremos el de Puerto Vallarta, que va a correr por toda la costera de la zona hotelera. Remodelamos todo el Centro Histórico Guadalajara; la Minerva, que es el lugar donde nosotros festejamos nuestros triunfos. Acabamos de inaugurar en diciembre pasado la línea 4 que une a Tlajomulco con la ciudad. Pero el Mundial nos va a dejar más cosas, nos va a ayudar a revertir esa mala imagen que nos dejó el operativo del 22 de febrero y nos va a permitir posicionarnos en el mundo, en los sectores estratégicos: el agroalimentario; el de la industria tecnológica y el turismo. P. ¿Y en cuanto a los desaparecidos? R. El Gobierno de Jalisco garantiza el apoyo a las madres buscadoras y a los colectivos. Tenemos que buscar a sus seres queridos hasta encontrarlos y tienen que recibir absolutamente todo nuestro apoyo, independientemente de cuándo hayan sucedido las desapariciones, 15 o 20 años. Esas familias se merecen encontrar a sus seres queridos, porque es una forma también de que descanse su alma. No vamos a esconder el tema debajo del tapete; por el contrario, tenemos que visibilizarlo. Minimizarlo o esconderlo sería un error garrafal, eso incrementaría una herida social muy importante.P. El Mundial visibilizará este problema. ¿Se van poder manifestar con libertad los colectivos de búsqueda de personas? R. Como siempre. Desde mi administración nunca se ha interrumpido, violentado o evitado una manifestación de los colectivos. Nosotros permitimos, entre otras cosas, la instalación de cédulas, por ejemplo, para tratar de visibilizar el tema y encontrar a sus seres queridos. Lo pueden seguir haciendo sin ningún problema. P. ¿La relación con la presidenta Claudia Sheinbaum es tan buena como muestran en las mañaneras? R. Yo he recibido de parte de la presidenta un trato cercano, amable, sin importar que somos de corrientes políticas distintas. Le tengo un amplio respeto y le reconozco su trabajo. Es una mujer de una sola pieza, incorruptible, sencilla. Y nos hemos entendido muy bien. El ejemplo más importante es la seguridad. P. ¿Cómo se fraguó la visita del Rey de España? R. Todo ha sido un proceso. Yo visité dos veces la Feria de Turismo de Madrid, Fitur, para promocionar Jalisco con motivo del Mundial. Y en las dos ocasiones fui poco a poco abordando la posibilidad. Sin embargo, en el absoluto marco del respeto diplomático, quien tiene que generar la invitación es la presidenta de la república y, después de su visita a Barcelona, ella lo invitó, y lo que yo hice, fue mandar una invitación en alcance a la de la presidencia. El Rey ha contestado que acepta y va a ser un gran honor recibirlo, aunque todavía no conocemos detalles, no sabemos si vendrá acompañado de la reina Letizia, esperemos que sí. Pero yo hice una nueva invitación al Rey para que pueda llegar un día antes del partido España-Uruguay, para ir al concierto de Plácido Domingo, que va a ser la noche anterior. Eso todavía está en veremos. Es un gran honor poder recibir al Rey y a su comitiva y, otra vez, lo pongo de esta manera: si el Rey de España visita Guadalajara y visita Jalisco, es porque somos un Estado seguro, un Estado al que cualquier persona puede venir.