Taipéi (EFE).- La Guardia Costera de Taiwán reforzó este sábado el despliegue de sus fuerzas marítimas cerca de la isla Pratas, un atolón controlado por Taipéi y reclamado por Pekín a unos 340 kilómetros al sureste de Hong Kong, después de la incursión de dos buques chinos en esta zona.
En un comunicado, la Administración de la Guardia Costera (CGA) de Taiwán indicó que el buque ‘3501’ de la Guardia Costera china, que apareció en aguas cercanas a Pratas el viernes por la mañana, continúa en esta zona más de veinticuatro horas después, intercambiando mensajes por radio con los guardacostas taiwaneses.
«El buque ‘3501’ de la Guardia Costera china lleva a cabo operaciones de aplicación de la ley. No interfieran en nuestra misión. Su parte debería reconocer el interés superior de la nación. El futuro de Taiwán reside en la ‘reunificación nacional'», manifestaron los oficiales chinos, según la transcripción ofrecida por la CGA.
Los oficiales taiwaneses a bordo del buque ‘Changhua’ respondieron por radio que los guardacostas chinos habían entrado en aguas de Taiwán «sin autorización», y subrayaron que la «paz» promovida por Pekín «es un engaño».
«Dejen de socavar la paz. Deberían regresar y abrazar la democracia: esa es la forma adecuada de servir a su país. Den la vuelta de inmediato y abandonen las aguas de Taiwán sin demora. De lo contrario, tomaremos todas las medidas necesarias conforme a la ley», advirtieron los marinos isleños.













