El Papa León XIV llega este sábado a Madrid para iniciar un viaje apostólico en España, la primera visita de un pontífice en 15 años, desde la de Benedicto XVI a la Jornada Mundial de la Juventud. El líder de la Iglesia Católica inicia su viaje en la capital española antes de partir a Barcelona, y después a Canarias, en un viaje cargado de eventos pastorales, institucionales y cargados de significado religioso, pero también cultural y social. "Este viaje es un sueño que ya tenía el papa Francisco de visitar Canarias y la situación de acogida de los migrantes en situaciones tan dramáticas", explica a 20minutos Fernando Vidal, profesor de Sociología de la Universidad Pontificia Comillas. León XIV recoge el testigo del Papa Francisco en su viaje al archipiélago e incluye Barcelona, donde visitará la Sagrada Familia, y Madrid, donde mantendrá diversos encuentros con la comunidad católica de la capital. "El origen está en la visita a Barcelona por el centenario de Gaudí y la invitación del cardenal Omella. Luego está Madrid, que como capital es visita obligada, y además es una ciudad con muchísima fuerza y carisma católico. Y por último el viaje a Canarias, heredado de Francisco y en el que León XIV quiere potenciar su perfil como agustino (espiritual), misionero (social) y americano (por su comprensión de la separación entre Iglesia y Estado)", explica a este periódico Rafael Domingo, catedrático de la Universidad de Navarra. España culmina así una hoja de ruta de viajes apostólicos que el Papa ha seguido durante su primer año de pontificado, todos en torno al Mediterráneo, con un claro mensaje. "Ha visitado Líbano, Turquía, Nápoles, Argelia y ahora España, dando la vuelta al Mediterráneo en un momento en el que concentra diferentes conflictos: no solo guerra en Oriente Próximo, sino también controversias en la cuestión migratoria y desigualdades en el desarrollo Norte-Sur global", sostiene Vidal. "León XIV añade al viaje de Francisco dos perspectivas nuevas: iluminar la situación social y política de España desde su preocupación por fomentar la comunión y el diálogo; e reseñar la importancia de este país como puente histórico entre Europa y América", expone a este medio José Ángel Agejas, catedrático de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV). El itinerario contempla "una agenda profundamente social, política —en el sentido más amplio del término— y religiosa", expone Domingo. "Hay un trasfondo social claro al estar con los pobres y abordar el tema de la inmigración; en lo religioso, los encuentros con jóvenes, la vigilia y la misa; y finalmente la cuestión política con discursos, como hombre de Estado, en el Palacio Real y en el Congreso de los Diputados", añade. "El hecho de que comience visitando el centro CEDIA, acercándose a los más pobres, es toda una declaración de intenciones. Podría entrar por la puerta de Alcalá, pero decide entrar por las 'ciudades invisibles', lugares de pobreza y vulnerabilidad", expone Vidal. "Ese es un mensaje muy claro a la sociedad española y mundial: la Iglesia está prioritariamente comprometida con los pobres, porque tiene un mandato evangélico con ellos", apunta."León XIV ha concentrado la atención del mundo por poner palabras a lo que siente la humanidad ante la violación del derecho internacional, el poder de la inteligencia artificial o la persecución de los inmigrantes"La "puesta de largo" de la doctrina de León XIV"Posiblemente, este es el viaje más importante que un Papa ha hecho a España por la proyección internacional de León XIV", apunta Vidal. El momento en el que se produce, pocas semanas después de la publicación de su encíclica Magnifica Humanitas, supone que la visita es "la puesta de largo" de su contenido, según Vidal: "León XIV ha concentrado la atención del mundo por poner palabras en ese documento a lo que siente el corazón de la humanidad ante la violación del derecho internacional, el poder de la inteligencia artificial o la persecución de los inmigrantes y por ello se ha convertido en un faro moral". España, apunta Vidal, también es hoy "un lugar en el que se plantea un modelo diferente al de los populismos, por ejemplo, en la acogida de inmigrantes".Los expertos apuntan a que España, pese a jugar un papel muy destacado en la cristiandad y en la historia de la Iglesia Universal, estuvo alejado de los procesos del Concilio Vaticano II durante la dictadura franquista. Pese al avance de la secularización, "tras la pandemia se ha revitalizado el interés por lo cristiano, y ha crecido el número de practicantes", sostiene Vidal. Por ello, el viaje de León XIV concentra cuatro mensajes importantes para la Iglesia y los católicos de España, según el profesor de Comillas: "Un encuentro espiritual y no ideológico; impulsar la sinodalidad poniendo fin al clericalismo y que los fieles sean protagonistas; mostrar un compromiso con los pobres y los inmigrantes, que son una línea roja para la Iglesia de hoy; y subrayar una relación de cooperación y diálogo con la sociedad para buscar juntos el bien común".El encuentro diocesano en el estadio Santiago Bernabéu será otro de los momentos clave de la estancia del Papa en Madrid, y recoge la herencia histórica del encuentro que otro pontífice, Juan Pablo II, mantuvo en 1982 en el mismo lugar con la juventud católica. "Fue un hito que marcó a toda una generación, y es un acto con gran valor simbólico, porque recoge el legado de aquel encuentro y vuelve a dar el protagonismo a los jóvenes y a la comunidad, recordando la importancia de encontrarse", destaca Agejas."Para él es central el tema de la comunión, tanto dentro de la Iglesia como en el conjunto de la sociedad. Son los grandes ejes de su encíclica: devolver a las personas al centro de cualquier preocupación política, social o cultural"Un viaje con carga política por la unidad y el diálogoMás allá del aspecto religioso y pastoral, los expertos destacan el cariz político, que tendrá uno de sus momentos clave en el discurso que el pontífice dará en el Congreso de los Diputados. "Los Papas han dado discursos en la ONU, en el Parlamento Europeo, en el Capitolio, en Westminster... Que León XIV venga al Parlamento español significa que reconoce España como una democracia consolidada, en la que la Iglesia y el Estado pueden hablar y reconocerse. Es la cumbre de la aconfesionalidad", analiza Domingo.El discurso que dará antes diputados y senadores subrayará, apuntan los expertos, las ideas de unidad y de las personas como centro tanto en la religión como en la sociedad. "Para él es central el tema de la comunión, tanto dentro de la Iglesia como en el conjunto de la sociedad. Son los grandes ejes de su encíclica y su magisterio: devolver a las personas al centro de cualquier preocupación y diseño político, social o cultural", subraya Agejas. "El Papa no se va a meter en charcos. Su discurso hablará de la importancia del diálogo, del respeto y de la unidad. Su mensaje es 'desarmar el lenguaje', en el sentido de dialogar para llevar al ser humano a lugares de dignidad, libertad y raciocinio", señala Domingo.En ese sentido, para los expertos es singular el hecho de que la visita del Papa genere un consenso mayoritario en un momento de especial polarización, política y social, en España. "El Papa pedirá que nos unamos y hablemos, porque la polarización, cuando se mezclan ideología y relativismo, la verdad deja de interesar en pos de un poder sin verdad", destaca el profesor de la Universidad de Navarra.Las palabras del Papa, opina Vidal, "habrá una lectura de cómo la Iglesia en estos tiempos de polarización económica, social, cultural y política puede promover la unidad buscando el bien mayor". Además, añade, el Papa "viene con un fuerte mensaje contra el populismo y a favor de la despolarización de la sociedad"."Que venga al Parlamento español significa que reconoce España como una democracia consolidada. Es la cumbre de la aconfesionalidad"La visita 'heredada' a Canarias por el drama de la migraciónConcluido su itinerario por Madrid y Barcelona, León XIV viajará a Canarias para poner el foco sobre la inmigración y la acogida, un tema central de su viaje apostólico, según los expertos. "Francisco quería enviar un mensaje social con la visita a Canarias que no pudo hacer antes de morir", argumenta Domingo. El compromiso de la Iglesia con la situación dramática de la inmigración, no obstante, tiene dos dimensiones. "El drama tiene dos realidades: el de los países de acogida, que tenemos que responder a la situación trágica de los migrantes, pero también el de los países de los que la gente se tiene que ir, y la solución de ambos dramas es distinta", explica Agejas. "León XIV no es un Papa de discursos fáciles, él es muy preciso a la hora de buscar qué corresponde a cada parte y animar a cumplirlo", añade."Por ello, el Papa hablará en España de cómo se debe acoger a los migrantes, pero también habló en Camerún a los jóvenes para instarles a no huir y emigrar, sino quedarse en su tierra para construir un país mejor al margen de la corrupción y las mafias", concluye el profesor de la UFV. "El drama de la migración tiene dos realidades: el de los países de acogida, pero también el de los países de los que la gente se tiene que ir"Sobre el legado que este primer viaje de León XIV a España, Fernando Vidal destaca dos cuestiones principales: "El consenso social de que existe un interés común entre la Iglesia y la sociedad frente a los grandes problemas que afronta la Humanidad; y una nueva actitud política de colaboración entre Iglesia y Estado donde, aún en posturas contradictorias (como el aborto o la eutanasia), el Papa exponga su posición desde la profundidad y no de la expresión partidista". También una tercera, concluye, de "consolidación interna" de las reformas iniciadas por Francisco en la doctrina católica: "La ecología integral, el apoyo a los inmigrantes o la sinodalidad no son opcionales o pasajeros, son reformas que forman parte de las enseñanzas de la Iglesia en este siglo XXI".