La crisis política y social en Bolivia está tomando un giro de escala regional. El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump salió en defensa del conservador Rodrigo Paz frente a la caótica situación que vive el país por las protestas de la oposición, y lo hizo bajo el “Escudo de las Américas”, una alianza de seguridad con mandatarios de la misma corriente política en Latinoamérica. Washington oficializó esta semana una intervención de carácter humanitario y operativo en la nación andina, manifestada a través del envío de asistencia alimentaria de emergencia y un estratégico “apoyo logístico” para sostener a la gestión de Paz, frente a los pedidos de renuncia de los manifestantes. Ayer, los 13 países que integran el Escudo de las Américas denunciaron que hay un intento por “derrocar” al gobierno boliviano. “Respaldamos al gobierno democrático de Paz en su lucha contra los intentos de hacer retroceder a Bolivia. Quienes están financiando estas protestas con dinero sucio procedente del narcotráfico y el crimen transnacional deben rendir cuentas”, afirmaron, en directa alusión al expresidente Evo Morales y sus seguidores.

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