Santiago del Estero, Salta y Formosa son las provincias con peor índice de pobreza extrema Texto de Micaela Urdinez 6 de junio de 2026 A él le gusta hacer, no tanto hablar. Son cerca de las tres de la tarde en el paraje Huiñaj Pozo, en el monte santiagueño. Se levanta de la silla para ir al fondo de su casa. Descuelga una montura de cuero y la calza sobre la mula que está atada al árbol. Lentamente y en silencio, Felipe Cuellar, de 12 años, va moviéndose como en una danza alrededor del animal haciendo nudos, poniéndole el bozal y ajustándole las riendas, hasta quedar listo. Por último, sube dos tachos azules de 200 litros en la carreta que está atada al burro (que en el campo recibe el nombre de zorra), se sube y se ubica de pie, agarra las riendas con los dedos y sale rumbo a la laguna que está a un kilómetro de su casa. “A veces, lo hago hasta tres veces por día”, dice una vez que vuelve con los tachos llenos de un agua que tiene altos niveles de arsénico, pero que es la única que tienen para tomar.

Los Cuellar, una familia de 11 personas viviendo en una sola casa (madre, padre, abuela, siete hijos y un tío), son unas de las tantas caras de la pobreza extrema que existe en el país. Su casa es un rancho con techo de ramas donde se juntan vinchucas y no tiene baño en la que sobreviven con lo que el padre de familia puede hacer sacando postes de quebracho y de unos pocos animales que crían. Índice de vulnerabilidad socioeconómica Es calculado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA en base a la combinación de 11 indicadores censales vinculados a la vivienda, servicios básicos, educación, empleo y la vulnerabilidad asociada a la infancia. Se expresa en una escala de 0 a 100, donde a mayor número, mayor vulnerabilidad socioeconómica. “Ellos representan la emergencia”, señala Santiago García Pintos, fundador de Cynnal, una ONG que trabaja con 110 comunidades en la zona de Salado Norte. Y en ellos es en los que pone foco el informe “Índice de pobreza multidimensional extrema” realizado en exclusiva para FUNDACION LA NACION por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, que combina los datos del Censo 2022 y los de la Encuesta de la Deuda Social Argentina 2023. Esto permite generar un mapa nacional –desde regiones hasta el grado más pequeño de departamentos– de la pobreza extrema, localizar núcleos de vulnerabilidad estructural y constituye una herramienta para el análisis territorial de desigualdades. LA NACION contactó al Ministerio de Capital Humano de Nación para conversar sobre estos datos, pero no obtuvo respuesta.