Ocho personas fueron acusadas en Nueva York por integrar una presunta organización dedicada al robo de mercancías valoradas en casi 5 millones de dólares. De acuerdo con la fiscalía de Manhattan, la red operó entre octubre de 2025 y abril de 2026 y logró apropiarse de productos que iban desde alimentos hasta materiales industriales y cigarrillos.Los fiscales sostienen que los acusados utilizaron información de envíos obtenida de manera fraudulenta para hacerse pasar por empresas de transporte legítimas. Con esa maniobra, retiraban cargamentos de centros logísticos ubicados en Pensilvania, Virginia y Nueva Jersey antes de que llegaran a sus destinatarios.La investigación describe un esquema cuidadosamente organizado. Cuando una empresa necesitaba trasladar grandes cantidades de mercancía, contrataba a un intermediario especializado en transporte. Los sospechosos, según la acusación, accedían a información reservada sobre esos envíos y luego coordinaban la recogida de la carga utilizando identidades falsas.Según informó The Guardian, las autoridades afirman que el grupo alquilaba camiones, colocaba en ellos nombres y números de identificación correspondientes a transportistas reales y acudía a los centros logísticos para retirar la mercancía sin levantar sospechas.Una vez obtenidos los productos, los cargamentos eran trasladados a Nueva York para su posterior distribución y venta en el mercado negro.Una operación que afectó distintos sectoresLa acusación detalla seis robos concretos atribuidos a la organización. Según The Guardian, entre los bienes sustraídos figuran cargamentos de cordero valorados en unos 165.000 dólares, queso por 432.000 dólares y carne vacuna por aproximadamente 295.000 dólares.La lista también incluye cobre por más de 266.000 dólares y cigarrillos cuyo valor superó los 3,3 millones de dólares, el rubro más importante dentro de la investigación.Todos los acusados enfrentan cargos por conspiración en cuarto grado y diversos delitos de hurto mayor en segundo grado.Qué dijo el fiscalEl fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, advirtió que el caso pone de relieve una modalidad criminal cada vez más sofisticada. Según indicó, la combinación de herramientas informáticas, obtención ilegal de datos y robos a gran escala representa una preocupación creciente para las autoridades.Como informó The Guardian, Bragg también señaló que muchas pequeñas empresas podrían haber sufrido importantes pérdidas económicas como consecuencia de estas maniobras y que algunas quizá tengan dificultades para recuperarse.Por su parte, la comisionada de Policía de Nueva York, Jessica Tisch, calificó el esquema como una operación altamente coordinada. Según afirmó, las acciones del grupo afectaron cadenas de suministro, perjudicaron a empresas y facilitaron la circulación de productos robados dentro de circuitos ilegales de comercialización.La investigación continúa mientras las autoridades intentan determinar si existen más personas involucradas en la red y si hubo otros robos relacionados con el mismo método.