Por Juan David Mosos |

Redacción Deportes (EFE).- «Goles son amores», reza la adaptación futbolística de un popular refrán y las finales de la Copa del Mundo han sabido corresponder a esas palabras por cuenta de los marcadores del partido definitivo, donde los seis tantos suelen ser la cifra más común que alcanzan entre los dos conjuntos que buscan el título.

A lo largo de las 22 ediciones mundialistas disputadas, se han gritado un total de 83 goles en los partidos por la corona, una cifra acumulada que arroja un espectacular promedio de 3,77 anotaciones por final. Estos números sepultan el mito de que el miedo a la derrota hace a los encuentros decisivos excesivamente conservadores.

Una constante cuota de seis goles en la Copa Mundial

El origen de esta recurrente cuota de efectividad de seis tantos se remonta al nacimiento mismo de la competición en Uruguay 1930, cita en la que los anfitriones se impusieron a su vecino rioplatense, Argentina, con un vibrante marcador de 4-2.