NoticiaEntre ellos, un general (r) reconoció responsabilidad ante la JEP.Militares retirados reconocieron 209 'falsos positivos' cometidos entre 2002 y 2007 en Meta Foto: JEP.05.06.2026 12:39 Actualizado: 05.06.2026 12:39

“No me siento digno de conservarla, ya que fue creada para premiar a aquellos militares que sobresalieran por acciones que permitieran llevar paz y tranquilidad. Yo, por el contrario, con mis malas decisiones, deshonré el honor militar y causé daños irreparables a personas que no tenían relación con el conflicto armado en el departamento de Meta”.Esas fueron las palabras del mayor (r) José Wilson Camargo Arévalo antes de entregar una de las dos medallas que recibió tras cometer 'falsos positivos'.Militares retirados reconocieron 209 'falsos positivos' cometidos entre 2002 y 2007 en Meta. Foto:JEP.Fueron 27 exintegrantes de la Fuerza Pública reconocieron su responsabilidad ante las víctimas, la justicia y el país en 209 ejecuciones extrajudiciales cometidas en Meta entre 2002 y 2007 y entregaron las medallas y condecoraciones que recibieron durante ese periodo.La audiencia de reconocimiento de responsabilidad, realizada en Villavicencio entre el 3 y el 5 de junio ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), reunió a dos generales retirados y otros 25 antiguos integrantes del Batallón de Infantería No. 21 Batalla Pantano de Vargas (BIVAR), el Gaula Rural Meta (GAMET) y la Séptima Brigada del Ejército.Los comparecientes reconocieron su participación en 209 asesinatos presentados falsamente como bajas en combate, entre ellos los de 10 menores de edad. También aceptaron responsabilidad por 65 desapariciones forzadas y una tentativa de homicidio.Militares retirados reconocieron 209 'falsos positivos' cometidos entre 2002 y 2007 en Meta. Foto:JEP.Por su lado el militar Leonardy Alfonso Polo sostuvo que entendía que la medalla le había sido otorgada por cometer asesinatos contra personas en estado de indefensión. “Por eso, tomo la decisión de devolverla a ustedes, las víctimas”, expresó.Nelson Ibarra fue aún más contundente al afirmar que “esta medalla no premió el servicio legítimo a la patria; fue un premio al crimen”.Por su parte, Alejandro Espitia señaló que no debía portar una condecoración por haber contribuido a sostener una mentira que encubrió los hechos.El coronel retirado Héctor Cabuya calificó las distinciones recibidas como “medallas del deshonor”, al considerar que fueron otorgadas por asesinatos y desapariciones de personas que luego fueron reportadas falsamente como bajas en combate.“Las entrego a los padres, hijos y hermanos (a quienes) mis decisiones causaron daños irreparables. No soy merecedor del perdón, ni siquiera del perdón de Dios por el daño que causé”, manifestó al devolver varias condecoraciones militares y civiles.Las medallas fueron ubicadas inicialmente sobre una mesa negra, que representaba la oscuridad bajo la cual fueron obtenidas, y posteriormente trasladadas a una mesa cubierta con la bandera de Colombia, en un acto simbólico de reconocimiento a la memoria y dignidad de las víctimas.Audiencia de la JEP en Meta. Foto:JEP.Según la investigación de la JEP, durante el proceso de consolidación del paramilitarismo en Meta se configuraron estrechas relaciones entre integrantes del Ejército Nacional y el Bloque Centauros de las AUC. La jurisdicción también concluyó que la presentación de falsas bajas en combate se convirtió en una de las principales retribuciones acordadas entre paramilitares y miembros de la Fuerza Pública a cambio de permitir actividades criminales en la región.Más de 80 víctimas participaron en la audiencia, en la que los comparecientes reconocieron públicamente su responsabilidad por crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en el departamento del Meta.Redacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.