La muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari reavivó el recuerdo de una jornada que quedó grabada para siempre en la memoria colectiva del rock nacional. El 11 de marzo de 2017, el histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota brindó su último recital en vivo junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en el predio La Colmena de Olavarría. Fue el cierre definitivo de las multitudinarias peregrinaciones conocidas como “las misas ricoteras”.
Aquella noche, cientos de miles de fanáticos provenientes de todos los puntos cardinales del país se congregaron en el predio rural La Colmena con la certeza compartida de estar siendo testigos presenciales de un hecho que quedaría grabado en las páginas doradas del archivo artístico nacional.
El punto de quiebre de la velada llegó con el ritual del apagón general. Con las luces del predio completamente extintas, una introducción instrumental comenzó a sonar a través de las imponentes torres de sonido, elevando la emotividad de la masa a flor de piel.
La cuenta regresiva en Olavarría culminó de manera enérgica cuando el Indio Solari y su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, irrumpieron en escena. Vestido con un enterito de jean claro, gorra roja y zapatillas del mismo color, el Indio apareció sobre el escenario para abrir el show con “Barbazul versus el amor letal”. La expectativa era enorme. Un año antes había confirmado públicamente que padecía Parkinson y muchos seguidores intuían que cada presentación podía ser una de las últimas.










