“La noticia más triste, esa que hubiésemos querido no dar nunca, es cierta. Nuestro amado Indio -su cuerpo, su manifestación física- ya no está. No hay forma de expresar nuestro dolor, ni hace falta: es el mismo que sienten ustedes”, comunicó el entorno del Indio al músico en redes sociales, mientras desde temprano en la mañana, la calle Calixto Oyuela al 4300 de Parque Leloir comenzó a llenarse de ricoteros.
Llegaron solos, en pareja, en grupos, con banderas enrolladas bajo el brazo y canciones tarareadas en voz baja. La casa donde el Indio Solari vivió sus últimos años —una propiedad rodeada de jardines y árboles, con su estudio de grabación “Luzbola” en la planta baja— está cercada por efectivos policiales y representantes de la Fiscalía de Ituzaingó desde minutos después de las 9, cuando se confirmó la muerte del artista. Pero eso no detiene a los fanáticos.
El entorno del músico informó que “lo despedirá su familia ahora, en la intimidad que merece” y que por la tarde de este viernes se informará “dónde se realizará la despedida pública”.
“Para que todos y todas los que lo amaron puedan despedirse también. Mientras tanto, lloremos como corresponde, escuchemos sus canciones y, sobre todo, cuidémonos entre nosotros, como él nos enseñó”, cierra el texto.










