Los gatos son animales famosos por sus reflejos, además de ser tremendamente resilientes. De ellos se dice que siempre caen de pie, también que tienen siete vidas. Sin embargo, todo aquel que haya convivido con uno de estos felinos sabe que, en realidad, son más frágiles de lo que parece. Su espíritu curioso y aventurero les lleva a correr riesgos que, en ocasiones, pagan caro. Por desgracia, en las urgencias veterinarias son conscientes de esta realidad. De hecho, le han puesto un nombre: el síndrome del gato paracaidista.PublicidadQué es el síndrome del gato paracaidistaEl síndrome del gato paracaidista es el conjunto de lesiones que se producen por las caídas de los gatos desde grandes alturas, generalmente entre dos y siete metros. Se trata de un mal muy habitual, que se produce cuando los felinos se precipitan desde ventanas, balcones y terrazas. De hecho, los daños suelen ser comunes entre todos los mininos que sufren estos percances, de ahí que se hable de síndrome de forma un tanto simbólica. No en vano, no se trata de una enfermedad per se.Durante años, la comunidad científica ha estado valorando por qué tantos gatos domésticos caen al vacío. Por el momento no se ha encontrado evidencia alguna de que se traten de precipitaciones voluntarias, por lo que lo recomendable es tratarlos siempre como caídas inoportunas. Por ello, es importante poner el acento en la prevención, pues ni siquiera los ejemplares más acostumbrados a caminar por el filo son inmunes a estos trágicos incidentes.Máxima preocupación cuando llega el buen tiempoEstá acreditado que durante la primavera y el verano se producen más caídas de gatos. Esto tiene una explicación plausible muy sencilla: se trata la época del año en la que más se exponen los felinos a este riesgo. Cuando llega el calor, es habitual que las casas, sobre todo los pisos, abran más las ventanas para ventilar o refrescar el habitáculo. Esto le da la oportunidad a los gatitos de asomarse al abismo, con el riesgo de caída que eso supone.Aunque están acostumbrados a las alturas, el peligro sigue estando ahí. De hecho, se cree que la mayoría de caídas se producen por imprevistos acaecidos en situaciones límite. Por ejemplo, un ruido inesperado, un fallo de cálculo a la hora de intentar cazar una presa, un traspiés infortunado… Al fin y al cabo, cuando se camina por la cuerda floja, cualquier discernimiento puede resultar fatal.PublicidadQué lesiones acarrea el síndrome del gato paracaidistaLo común del síndrome del gato paracaidista y por lo que se agrupan las caídas es que la mayoría tienen consecuencias similares. Al fin y al cabo, son caídas a grandes alturas que los felinos tratan de amortiguar como mejor pueden. Así, la mayoría de estos accidentes suelen acarrear una o varias de las siguientes lesiones:Fracturas en las extremidades, especialmente en las posteriores.Fracturas de mandíbula, paladar y dentadura.Lesiones internas: rotura de vejiga, bazo, hígado, hemorragias internas.Afecciones torácicas: neumotórax, hemotórax y contusiones pulmonaresEn algunos casos, la caída puede ser mortal¿Es verdad que los gatos caen siempre de pie?Se suele decir que los gatos caen siempre de pie y tiene su parte de razón. Es lo que se conoce como reflejo de enderezamiento, un instinto que se desarrolla a partir de la tercera semana de vida y que les hace rotar en el aire para orientar sus patas hacia abajo. No obstante, para efectuar el giro los felinos necesitan del espacio suficiente. Por ello, solo pueden hacer este giro cuando caen a partir de cierta altura. Además, existe condiciones como los problemas de oído, la edad avanzada o el sobrepeso que les pueden incapacitar para realizar la maniobra.PublicidadNo obstante, aunque caigan de pie, eso no quiere decir que su cuerpo pueda absorber el impacto cuando este es muy fuerte. Es por ello que muchos de sus huesos terminan fracturados, motivo por el cual deben acudir a urgencias veterinarias para ser tratados.Cómo prevenir del síndrome del gato paracaidistaAsumiendo que la inmensa mayoría de caídas se producen por un accidente del felino, en aquellos domicilios en los que conviva un gato es importante prevenir para evitar posibles accidentes. Las medidas para ello son varias y van desde ventilar con la puerta cerrada hasta la instalación de mosquiteras, mallas o otros elementos de protección que evitan que el gato se pueda asomar al precipicio.Además, hay que tener en cuenta que los gatos jóvenes sin esterilizar son más propensos a sufrir estas caídas. No en vano, son más proclives a correr riesgos en la época de celo. De ahí que la esterilización sea una medida a tener en cuenta. Finalmente, un gato estimulado en casa siempre tendrá una menor tentación en salir al exterior para saciar su curiosidad. Por ello, tanto jugar con él, como proveerle de rascadores y otros elementos que capten su atención, son medidas útiles para evitar el síndrome del gato paracaidista.Qué hacer si tu gato se ha caído a la calleAunque el gato parezca que está bien en primera instancia, es muy importante acudir siempre a urgencias después de una caída importante. No en vano, muchas de las lesiones producidas pueden ser internas. Además, hay que proceder con mucho cuidado en el traslado hasta la clínica, transportándolo lo más inmóvil posible y, a poder ser ,abrigado. De lo contrario, podríamos agravar la situación involuntariamente.
Síndrome del gato paracaidista: el peligro oculto que aumenta en los meses de verano
Los gatos no tienen siete vidas, aunque viven como si las tuvieran. Por ello, en ocasiones, la prevención corre de nuestra parte.











