Este viernes, la consellera de Educación, Carmen Ortí, ha citado de nuevo a los sindicatos docentes con representación en la mesa de negociación -STEPV, CCOO, UGT, CSIF y ANPE- a una nueva reunión, la décima desde que estalló el conflicto educativo en la Comunitat Valenciana, para abordar el que será un nuevo documento con las propuestas del Consell para intentar poner fin a una huelga indefinida que cumple su cuarta semana y su vigésima jornada de paros. Las reivindicaciones que el profesorado pone sobre la mesa, y que no han sido atendidas desde el primer encuentro del pasado 25 de septiembre, están relacionadas con: una mejora retributiva -la conselleria acordó con CSIF y ANPE una subida salarial de 200 euros en tres tramos hasta enero de 2028 vinculada al IPC-, disminución de ratios, infraestructuras, aumento de plantillas -mediante la reversión de los recortes-, la reducción de la burocracia, Formación Profesional, inclusión y valenciano.
El acuerdo parece muy lejano todavía en puntos clave, a pesar de que los representantes del profesorado sí que reconocen que se han producido acercamientos en cuestiones como la reducción de la carga burocrática o las infraestructuras. Sin embargo, el Gobierno valenciano no parece dispuesto a mejorar su propuesta retributiva, ni mucho menos quiere tocar la llamada ley de 'libertad' educativa, dos puntos que resultan clave para los representantes de los docentes. Los sindicatos ya han advertido que, a pesar del agotamiento de casi un mes de huelga, no están dispuestos a bajar los brazos, y que si la conselleria no accede a negociar, no descartan retomar las movilizaciones y protestas en septiembre, coincidiendo con el comienzo del próximo curso.













