Xavier Col�s Erev�n (Armenia)Actualizado Viernes,
junio
00:20Samvel Karapetyan (Tashir, URSS, 1965) tiene todo el dinero que quiera, pero lo que ans�a es ser primer ministro de Armenia. No recibe a EL MUNDO en un mitin, de los que se celebran estos d�as de cara a las elecciones parlamentarias del domingo: la calle est� vetada para �l. Es preso de su lindo palacete de Erev�n, que hoy funciona tambi�n como c�rcel privada. El empresario ruso-armenio, uno de los hombres m�s ricos de la di�spora, hace campa�a bajo arresto domiciliario. Puede presentarse como alternativa al primer ministro Nikol Pashini�n, pero lo hace desde una situaci�n que resume bien la tensi�n pol�tica de Armenia: un pa�s peque�o, derrotado en el conflicto de Karabaj, dividido entre Rusia y Occidente. Quiere ser su salvador, pero un pasaporte ruso le quema en las manos.Se cri� en Armenia, se enriqueci� en Mosc�. Karapetyan contesta a las preguntas en ruso con fuerte acento armenio, despacio, con la seguridad de quien se sabe rico, conocido y ahora tambi�n perseguido. Ha pasado por la c�rcel y ahora su libertad est� en un t�rmino medio. Igual que en Georgia, el T�o Gilito del pa�s quiere salvarlo, pero tambi�n necesita salvarse. No viene de la pol�tica profesional, sino de un imperio construido en Rusia llamado Tashir. Incluso controlaba la electricidad del pa�s, pero esa parte de su imperio ha sido nacionalizada. La guerra con el Gobierno es total y la batalla final se libra en las urnas pasado ma�ana.Su plan tiene un obst�culo legal: bajo la Constituci�n actual, un ciudadano con otra nacionalidad no puede ser primer ministro de Armenia. Karapetyan, con un pasaporte ruso y otro armenio y una vida empresarial profundamente ligada a Mosc�, responde como empresario acostumbrado a resolver bloqueos. "Si ganamos las elecciones, en una hora se puede cambiar". Niega estar siendo ayudado por Putin, que ha dado la cara por �l. Las noticias de que los servicios secretos rusos y maquinaria de propaganda est�n apoy�ndolo desde la sombra es "simple narrativa del Gobierno". Su grupo controla o controlaba en disputa activos estrat�gicos, incluida la red el�ctrica armenia, y el Ejecutivo ha movido piezas para intervenir ese sector: "Nadie puede garantizar el bienestar de la gente mejor que nosotros". Sus cr�ticos ven ah� el regreso del poder olig�rquico, �l lo presenta como experiencia de gesti�n.Guerra en UcraniaTambi�n cree que la reciente presi�n con sanciones de Putin contra Armenia no tiene que ver con �l, sino con los gestos del Gobierno hacia Ucrania. "Estoy en contra, porque sufren los empresarios armenios y el pueblo armenio", dice. "Pero entiendo c�mo empez�".Sobre Ucrania, el magnate no condena a Mosc� y prefiere refugiarse en la neutralidad de pa�s peque�o. "Para m�, tanto los ucranianos como los rusos son pueblos cercanos", afirma. "Armenia no debe participar en ese conflicto ni tomar partido". Cuando se le recuerda que fue Rusia quien atac� Ucrania, responde que Armenia no debe entrar en una guerra de grandes potencias: "Podemos hacer como mucho un par de declaraciones que no cambian nada".La herida principal de Armenia, sin embargo, no es Ucrania sino Karabaj, territorio disputado con Azerbaiy�n que los armenios han perdido probablemente para siempre tras la derrota de 2023. Karapetyan acusa a Pashini�n de haber perdido "tres guerras", de haber abandonado a su poblaci�n y de haber aceptado la l�gica de Azerbaiy�n. "Hoy tenemos un Karabaj sin armenios".Karapetyan rechaza que la pasividad de Rusia -que al menos sobre el papel es aliado militar de Armenia- sea la principal responsable de la p�rdida de Karabaj, aunque admite que tiene "preguntas" para Mosc�. "Para que Rusia ayudara, primero Armenia ten�a que colaborar", sostiene. �Y Armenia, encabezada por Pashini�n, se distanci� desde el primer d�a de esa cuesti�n�. Cree que Erev�n abandon� a los armenios de Karabaj al presentar el conflicto como un problema local. Su receta para Karabaj no pasa por otra guerra, sino "por diplomacia para conseguir el derecho de los armenios de Karabaj a regresar a sus hogares". Ese regreso, a�ade, debe ser seguro y garantizado por grandes potencias. Tambi�n exige la liberaci�n de los prisioneros armenios encarcelados en Bak� y una paz que no consista, seg�n sus palabras, en "cumplir todas las exigencias de Azerbaiy�n".Tambi�n mira con cautela el llamado corredor de Trump, la conexi�n entre Azerbaiy�n y Najichev�n a trav�s del sur armenio: exige que Estados Unidos no sea solo testigo del acuerdo. "Hay que elevar el papel de Estados Unidos, debe pasar de testigo a garante". Su temor es que, sin garant�as, Azerbaiy�n reclame ma�ana como propio ese paso estrat�gico por territorio armenio.Desde el palacete de Erev�n donde vive como prisionero, Karapetyan quiere que los armenios lo vean como un hombre eficaz encerrado por plantar cara al poder, por ejemplo defendiendo a la iglesia de los ataques del Gobierno. La pregunta es si Armenia ver� en �l una salida a la derrota o una vuelta al viejo mundo de los oligarcas y la eternidad rusa.












