Europa entrecerró sus puertas a los ciudadanos rusos en otoño de 2022, tras la invasión de Ucrania lanzada por el autócrata Vladímir Putin. Sin embargo, pese a las restricciones para otorgar visados a nacionales de Rusia, el número de permisos solicitados y concedidos ha subido. En 2025, se expidieron casi 478.000 visados a rusos con fines turísticos, según datos del Eurobarómetro Schengen; una parte significativa, de entrada múltiple. Ahora, con la guerra en Ucrania cronificada, cuando el Kremlin intensifica sus ataques híbridos sobre Europa y la Unión quiere aumentar la presión sobre Moscú, 11 países europeos han exigido a la Comisión Europea que cierre aún más el grifo a los visitantes rusos y restrinja las condiciones para que se otorguen esos permisos. Reclaman medidas inmediatas.“Resulta profundamente preocupante presenciar el creciente número de turistas rusos que disfrutan de viajes de placer en playas y centros turísticos europeos, mientras que los misiles y drones siguen atacando a civiles e infraestructura civil en Ucrania”, dicen en una carta enviada a la Comisión Europea los ministros del Interior y de Migración de Suecia, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letona, Lituania, Países Bajos, Noruega y Polonia. Por segundo año consecutivo, las solicitudes de visado de ciudadanos rusos para entrar en la UE aumentaron un 8,4% en 2025, hasta las 674.619, mientras que aquellos concedidos (de distinto tipo) crecieron un 10,2%, hasta las 623.451 autorizaciones. Francia, Italia y España concentraron cerca de tres cuartas partes de las solicitudes y más de dos tercios de los permisos emitidos, según datos del Barómetro de Schengen, a los que ha tenido acceso EL PAÍS. Y aunque en Roma y Madrid apenas aumentó la emisión de visados, en París sí lo hizo: un 29,7%.Los 11 países firmantes creen que lo que está sucediendo con los visados (sobre todo, los turísticos) pese al enfoque restrictivo de las normativas europeas, muestra grietas en la política de la Unión y de los países Schengen hacia el Kremlin. Esto “supone una grave deficiencia en nuestra política colectiva hacia el Estado agresor. Nos preocupa enormemente esta situación“, dicen en la misiva, a la que ha tenido acceso este diario y en la que acusan a algunos Estados miembros de abrir demasiado la mano.“La aplicación desigual de estas directrices en los Estados miembros deja mucho que desear, ya que carece de solidaridad y coherencia”, consideran los ministros, que advierten de que esa política diversa crea fisuras en el sistema Schengen de libre movimiento. De los 27 países miembros de la UE, 25 forman parte de ese área, además de Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.Reclaman ahora leyes uniformes para todos los Estados miembros. Además, está ganando tracción la propuesta de Estonia para lanzar mecanismo de detección diseñado para bloquear completamente a cualquier persona con vínculos militares (actuales o pasados) con las fuerzas armadas rusas para que no ingresen al área de libre viaje Schengen, según precisan fuentes diplomáticas.La propuesta de los 11 países, enviada a la alta representante para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, y al comisario de Interior, Magnus Brunner, ha calentado el debate en Europa sobre cómo se puede aumentar la presión sobre Rusia. Quienes abogan por endurecer los requisitos para la concesión de visados a los ciudadanos rusos sostienen que eso provocará tensiones internas en Rusia y forzará un cambio de actitud del Kremlin; otros países, sin embargo, temen que ese portazo sea contraproducente.“Quiero que no haya más fines de semana de compras. Quiero que no haya más viajes elegantes a Europa mientras los ucranios mueren en el campo de batalla”, dijo el ministro sueco de Migración, Johan Forssell, el jueves en Luxemburgo, donde se debatió la medida. “Esta situación es completamente loca, y tiene que parar”, añadió.
Europa debate nuevas trabas a los rusos: 11 países reclaman restringir los visados para entrar en la UE
Los permisos emitidos por Estados miembros a ciudadanos de Rusia han aumentado un 10%, pese a las medidas de presión por la guerra de Ucrania. Francia, Italia y España concentran dos tercios de las autorizaciones











